Desde el servicio de Medicina Familiar y Comunitaria es importante realizar una correcta anamnesis en consulta sobre un posible paciente con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Para establecer un diagnóstico de EPOC es necesario cumplir tres criterios: exposición previa a factores de riesgo, síntomas respiratorios y obstrucción en la espirometría post-broncodilatación. Si existen dudas tanto en el diagnóstico como a la hora de establecer el tratamiento, es esencial derivarlo al servicio de Neumología.

Los doctores Cristóbal Sillero Sillero y Enrique Pérez Membrive, médicos del servicio de Urgencias del Hospital Infanta Margarita de Cabra, en la provincia de Córdoba, destacan que hay un perfil de paciente adulto, fumador o exfumador que solo le da importancia a sus síntomas respiratorios hasta que limitan su actividad o vida diaria. Síntomas como disnea o tos crónica con o sin expectoración asociada. Ante estos posibles casos, “es preciso realizar una espirometría en situación clínica de estabilidad que permita confirmar el diagnóstico si muestra un cociente inferior a 0,7 al relacionar el volumen espiratorio máximo en el primer segundo (FEV1) y la capacidad vital forzada (FVC) tras la prueba broncodilatador”.

No obstante, muchos centros de salud, más aún con la llegada de la pandemia, se han visto sustancialmente limitados a realizar ciertas pruebas complementarias, “teniendo que basarse únicamente en una buena exploración y anamnesis con síntomas respiratorios, más radiografía de tórax y derivación a Neumología”, dicen los especialistas.

En ese sentido, el doctor Pedro María Lozano Utrilla, médico de familia del Centro de Salud de Miguelturra, en Ciudad Real, resalta que, con la COVID, se han tenido que incrementar las derivaciones al especialista por varios motivos. Por un lado, la prohibición de utilizar los espirómetros. Y, por otro, el aumento de pacientes que se han visto infectados por el coronavirus y, una vez resuelto el alta hospitalaria, han llegado a consulta con problemas de disnea, tos y otras alteraciones respiratorios de las que no han podido evaluar su estado. La doctora Isabel Fernández Cañaveras, médica de familia del Centro de Salud El Torreón, en Ciudad Real, añade que otro criterio de derivación para diagnóstico es que “teniendo posibilidad de realizar una espirometría, esta no sea válida por no ser de calidad, principalmente en pacientes jóvenes con sospecha de concentraciones plasmáticas bajas de déficit de alfa-1 antitripsina”. Asimismo, se derivan los pacientes con espirometría en Atención Primaria y que presentan disnea desproporcionada con un grado moderado de obstrucción (FEV1 >50%), completa el doctor Julián Alvarruiz Picazo, médico de familia en el Centro de Salud El Bonillo (Albacete).

Derivación tras el tratamiento

En cuanto a los pacientes con EPOC que han sido correctamente diagnosticados en los centros de salud, se debe mantener un seguimiento y control de los mismos existiendo unos criterios claros de derivación al especialista. El primero de ellos, esgrime la doctora Fernández, es “cuando a pesar del tratamiento adecuado a sus características no se consigue una mejoría y el paciente empeora o agudiza con frecuencia o hay una desproporción entre función pulmonar y síntomas”.

Otros criterios de derivación tienen que ver con los pacientes con frecuentes exacerbaciones, EPOC reagudizados, pacientes que precisen oxigenoterapia continua domiciliaria y aquellos que requieran de valoración de tratamiento quirúrgico como bullectomía, trasplante, etcétera, tal como resume Alvarruiz.

Manejo de las comorbilidades

La EPOC es una patología con elevada prevalencia y una de las que produce mayor morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Aunque el órgano diana es el pulmón, su repercusión puede ser multiorgánica, de manera que puede afectar a cualquier tejido, bien por hipoxia y/o hipercapnia, inflamación sistémica o por sedentarismo secundario a la disnea, explican los doctores Sillero y Pérez. De hecho, según sus datos, la mortalidad global, a los 4-7 años en los pacientes diagnosticados de EPOC , con una edad media de 65-75 años, oscila entre el 30% y el 48%, y depende de la gravedad de la enfermedad en el momento del diagnóstico.

Teniendo esto en consideración, las principales medidas no farmacológicas a tomar para tratar la morbimortalidad del paciente EPOC en la consulta de Atención Primaria o Urgencias debe ser “la deshabituación tabáquica, realizar actividad física diaria de acuerdo al estado y posibilidad  del paciente, la pérdida de peso, una adecuada nutrición, modificar el  estilo de vida y la oxigenoterapia en caso de precisarlo”, subrayan. Medidas a las que se deben añadir las terapias farmacológicas indicadas para el manejo de la EPOC dirigidas al control de los síntomas, retrasar la progresión de la enfermedad, reducir el riesgo de complicaciones y exacerbaciones, y mejora de la calidad de vida del paciente.

Consultas para dejar de fumar

Los doctores Sillero y Pérez coinciden en afirmar que ofrecer ayuda para dejar de fumar es una de las medidas más eficaces para disminuir la morbimortalidad, además de ser el abordaje más coste efectivo desde las consultas de los centros de salud. Ambos subrayan que “sería preciso realizar consultas específicas para la deshabituación tabáquica e intervenciones grupales para apoyo en dicha materia y relatar experiencias personales”.

Por su parte, el doctor Marcelo Carmona Valiente, médico del Centro de Salud Baeza, en la provincia de Jaén, asegura que en el diagnóstico del tabaquismo es importante valorar una serie de parámetros que se consideran la base para el diagnóstico y en consecuencia para el tratamiento más adecuado. “En la historia clínica debemos valorar, como mínimo, el consumo acumulado de tabaco, disponibilidad del fumador para el abandono del tabaco y el grado de dependencia física a la nicotina”.

En cuanto al tratamiento farmacológico del tabaquismo “hay que saber que la dependencia que provoca la nicotina es superior a la que provocan otras drogas como la heroína, la cocaína o el alcohol. La terapia sustitutiva con nicotina es una de las utilizadas en forma de parches, chicles, caramelos…”, concluye.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores: Cristóbal Sillero Sillero, Enrique Pérez Membrive, Julián Alvarruiz Picazo, Isabel Fernández Cañaveras, Olga Silvia García López, Juan Domingo Gálvez Sánchez, Juan Jesús Tapia Polo, Marcelo Carmona Valiente y Pedro María Lozano Utrilla.