El análisis de sangre periférica mejora el diagnóstico del mieloma múltiple. Así lo han indicado investigadores del Cima y de la Clínica Universidad de Navarra. Según han señalado, el análisis de sangre periférica de las células tumorales diagnostica con mayor precisión y seguridad a los pacientes con mieloma múltiple.

Bruno Paiva es codirector del Grupo de Mieloma Múltiple del Cima Universidad de Navarra e investigador del CIBER de Cáncer (CIBERONC). Este experto ha comentado que la biopsia líquida “puede mejorar el estadiaje”. También permite identificar subgrupos de pacientes con muy buen pronóstico y otros que, en realidad, tienen una leucemia de células plasmáticas oculta bajo su mieloma y que requieren un tratamiento diferente.

Los resultados del estudio ‘Circulating Tumor Cells for the Staging of Patients With Newly Diagnosed Transplant-Eligible Multiple Myeloma’ se han publicado en Journal of Clinical Oncology, y se han dado a conocer con motivo del Día Mundial del Mieloma Múltiple, que se conmemora el 5 de septiembre. El estudio se ha realizado en el marco de un ensayo clínico del Grupo Español de Tratamiento en Hematología (PETHEMA).

Diagnóstico del mieloma múltiple

Tras los resultados obtenidos en pacientes de nuevo diagnóstico, los investigadores del Cima y de la Clínica Universidad de Navarra han aplicado el mismo procedimiento en pacientes con enfermedad pre-maligna. “Se trata de pacientes que tienen la misma carga tumoral que el mieloma activo, pero no tienen síntomas. Por lo tanto, es fundamental estratificar con precisión a los pacientes cuya enfermedad va a evolucionar. El objetivo es investigar el beneficio del tratamiento precoz en ensayos clínicos”, ha explicado Bruno Paiva.

En la actualidad, se mide el riesgo de los pacientes con mieloma múltiple quiescente siguiendo dos marcadores en suero y uno en médula ósea. “En este trabajo demostramos una vez más que cuantificar la carga tumoral en la sangre es menos invasivo que en la médula. Además, se mantiene su eficacia. Así, podemos hacer un seguimiento muy estrecho de cada paciente y seleccionar de forma precoz los pacientes con alto riesgo de transformación, para que puedan beneficiarse de un ensayo clínico lo antes posible”, ha comentado el investigador del Cima.

Ambos estudios en mieloma activo y quiescente cuentan con financiación de instituciones públicas y privadas. Entre ellas, el Instituto de Salud Carlos III e Iberdrola, a través de la Asociación Española Contra el Cáncer.