Un nuevo trabajo ha demostrado que una dieta cetogénica muy baja en calorías (VLCKD, Very-Low-Calorie Ketogenic Diet) mejora los biomarcadores de estrés oxidativo e inflamatorio en personas con sobrepeso y obesidad. En concreto, respecto a aquellos pacientes sometidos a una dieta hipocalórica convencional o a una cirugía bariátrica. De esta forma, se demostró que la cetosis nutricional, inducida por la VLCKD, mejora más la respuesta inmune en pacientes con obesidad.

Así se desprende de un estudio coordinado por el CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) del Instituto de Salud Carlos III. Se trata del primer trabajo en analizar exhaustivamente el efecto de la VLCKD en un extenso panel de biomarcadores inflamatorios y de estrés oxidativo.

De esta forma, se evaluaron treintena de marcadores inflamatorios (citoquinas) y marcadores de estrés oxidativo en pacientes con sobrepeso y obesidad que han seguido una dieta cetogénica muy baja en calorías y grasas (VLCKD).  Los resultados del trabajo ya están disponibles en la revista ‘Clinical Nutrition’.

Ana Belén Crujeiras, investigadora principal del estudio, aportaba más datos al respecto.  “Estos resultados ponen de manifiesto la posible utilidad de esta estrategia nutricional para combatir la obesidad y sus enfermedades asociadas”. Esto supone que podría aplicarse en casos como el cáncer y las infecciones virales (como la COVID-19). Pero también para promover un envejecimiento saludable.

Beneficios de la dieta cetogénica muy baja en calorías

La investigación confirmó que el exceso de peso aumenta los niveles circulantes de citoquinas pro-inflamatorias y disminuye las anti-inflamatorias. También que los pacientes sometidos a distintas intervenciones de pérdida de peso experimentaban cambios diferenciales en los niveles de citoquinas circulantes y biomarcadores de estrés oxidativo. Asimismo, se observó que este efecto siempre era superior. Incluso, era más notorio en aquellos pacientes que realizaban una dieta cetogénica muy baja en calorías en comparación con una dieta hipocalórica convencional o cirugía bariátrica.

Además, se apreció cómo el efecto del tratamiento con VLCKD sobre los marcadores de estrés oxidativo es más notable en la fase aguda de la intervención nutricional. No obstante, esta se correlaciona positivamente con la mayor concentración de cuerpos cetónicos circulantes. Por ello, se concluye que esta intervención podría aumentar la mitohormesis. “Elevando la capacidad antioxidante, la salud metabólica y la esperanza de vida”, según la experta.