¿Por qué tenemos que entristecernos? ¿Por qué la melancolía nos envuelve? ¿Por qué unos sufren la “depresión navideña” y otros no? Son numerosos los estímulos que pueden conseguir que recupere el espíritu navideño. Haga la pueba. Seguro que de los diez que le proponemos alguno puede ayudarle:

1. Está de vacaciones. Y va a poder descansar, al menos del trabajo. En unos días no verá a su jefe ni a sus compañeros de trabajo. Y no es que se lleve mal con ellos, ¿no? Pero se necesita un descanso y ya ha llegado.

2. Se va a reencontrar con la familia. Igual hace tiempo que no les ve. Quizás desde las Navidades del año pasado. Hay mucho que contar, mucho que recordar y quizás alguna rencilla que olvidar. Sea positivo. Recuerde las tertulias tras las comidas y las cenas navideñas, ¿no son entrañables?

3. Adorne la casa. Instalar el belén, montar el árbol, decorar la casa, puede servirle de terapia frente al estrés. Además este ritual navideño estrecha los vínculos afectivos y reafirma la conexión familiar.

4. Prepare la fiesta. Estas Navidades ¿que pondrá en la mesa?, ¿carne o pescado? Puede atreverse con esa receta que le dieron. Además, puede darse algún capricho: un buen vino, algún marisco o esos zapatos de fiesta que le gustaron.

5. Los regalos. Es divertido. Piense en el regalo de cada uno. no hace falta que sea el más caro, sino el adecuado. Con él va a mostrar su cariño y afecto. Y a usted ¿qué le regalarán este año?

6. La lotería. Nunca toca. Pero, y si este año. ¿Qué sería lo primero que haría? Ese viaje deseado, ese coche, la casa de sus sueños, terminar con los créditos? Nunca se sabe.

7. A comer. Todos engordamos algo en Navidades y tenemos que evitar los empachos innecesarios, pero podemos darnos algún capricho. Turrones, mazapanes, chocolates de los que no disfruta el resto del año. Pero recuerde que la mejor forma de disfrutar de la comida es haciéndolo con moderación.

8. Los amigos. Llega el momento de acordarnos de todos y cada uno de los amigos. Una felicitación, una llamada, o los más modernos SMS, y sabremos que están ahí. Somos amigos y nos recordamos en Navidades.

9. Sea solidario. Siempre hay gente que está en una situación más desfavorecida. No se queje, sea útil y ayude a los que lo necesitan más que usted.

10. Y disfrute de los más pequeños. Ellos sí que disfrutan de la Navidad. Recuerde su infancia y déjese llevar por la magia. Juegue con los niños, llévelos al circo, al cine, a patinar. Tenga en cuenta que lo que vivan hoy serán sus recuerdos del mañana.