Una terapia nasal, basada en la aplicación de un nuevo anticuerpo IgM de ingeniería para la COVID-19, fue más eficaz que los anticuerpos IgG utilizados habitualmente para neutralizar el virus en modelos animales, según una investigación publicada en la revista ‘Nature’ por el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston la Universidad de Houston e IGM Biosciences.

Los investigadores diseñaron anticuerpos IgM y descubrieron que, en todos los casos, estos anticuerpos eran significativamente más potentes que los anticuerpos IgG estándar para neutralizar el virus. Uno de los anticuerpos IgM diseñados, el IGM-6268, demostró una potencia significativamente mayor contra el SARS-CoV-2 original y las variantes emergentes, como las actuales variantes preocupantes del Reino Unido, Sudáfrica y Brasil. Además, IGM-6268 demostró ser altamente eficaz para la profilaxis y el tratamiento en modelos de ratón cuando se administra por vía intranasal.

“La alta carga viral en el tracto respiratorio se correlaciona con la enfermedad grave y la mortalidad en los pacientes con COVID-19. Los anticuerpos de la mucosa respiratoria son fundamentales para eliminar la infección por el SARS-CoV-2 y reducir la transmisión viral, y los anticuerpos IgM son la primera línea de defensa de la naturaleza contra patógenos como los virus”, explica uno de los autores correspondientes del estudio, Zhiqiang An.