En México se han reportado entre nueve y ocho millones de personas con insuficiencia renal temprana y 109.000 con insuficiencia renal crónica, además de 60.000 pacientes con diálisis o hemodiálisis esto según datos de la Fundación Mexicana del Riñón, mientras la ENSANUT 2012 indica que la hipertensión arterial afecta a más de 15 millones de adultos.

En el Marco de la Semana de Acción contra el Consumo de Sal, cuya campaña se llevará a cabo desde el 12 hasta el 16 de marzo y en continuidad con el Día Nacional del Riñón, la licenciada en nutrición, Daniela Soberanes Juárez, comparte en exclusiva para el Médico Interactivo México las causas de la restricción del consumo de sal y consejos alimenticios para llevar un estilo de vida saludable.

¿Cómo afecta el consumo de sal en el organismo?

El consumo de sal provoca retención de líquidos o edemas en las células de los riñones, pulmones y otros órganos, se manifiesta en diferentes partes del cuerpo como edemas sobre todo en extremidades como pies y manos ya que interfiere en la correcta irrigación de la sangre, por lo que provoca hipertensión arterial, que a su vez desencadena problemas de visión y puede interrumpir la vista de manera intermitente, En resumen, un consumo desmedido puede provocar insuficiencia renal e hipertensión arterial sólo por mencionar los problemas más graves.

¿Con qué alimentos debemos ser cuidadosos del consumo de sal o sodio?

Es dañino todo alimento enlatado, con conservadores, los embutidos o cualquier alimento procesado, ya que tienen alto contenido de sodio y es preferible evitarse su consumo. En cuanto a los lineamientos de consumo, la literatura señala que son de dos gramos de sal al día, para tener una referencia más clara, en algunos restaurantes hay sobres pequeñitos, estos contienen dos gramos y es importante enfatizar que es el consumo recomendado por día.

¿Cómo interfiere la alimentación en el tratamiento para los pacientes con hipertensión e insuficiencia renal?

Como hablamos de dos padecimientos diferentes, los criterios son diferentes también, por el grado de daño que ocasionan al organismo; en el caso de la hipertensión el control influye en un 70% alimentación y 30% medicación, es importante hacerle saber al paciente que si no tienen un control en su alimentación, los medicamentos no funcionarán adecuadamente, en este caso, el constante consumo de líquidos ayudarán a eliminar el sodio retenido en el organismo.

En el caso de la enfermedad renal el tratamiento es 80% alimentación y 20% medicación, ya que al tener los riñones trabajando en un menor porcentaje, es difícil encontrar la medicación adecuada, ya que es más específica para no exceder la capacidad del órgano y no provocarle más daño.

La alimentación en el caso de la enfermedad renal es mucho más estricta no sólo en el tema del sodio sino también del potasio, ya que tienen una función conjunta en el que se debe completar un ciclo  que al no completarse, impide el desecho normal del sodio mediante la orina, es entonces cuando el cuerpo comienza a acumular toxinas, razón por lo cual deben retirarse alimentos como el plátano, el jitomate, el melón, por mencionar algunos.

Desde su experiencia, ¿cuál es la clave de una alimentación balanceada?

En general, se recomienda consumir todo alimento natural como frutas, verduras y carne blanca, ya sea crudos, asados o cocidos, no es recomendable añadir sal, ya que los alimentos deben consumirse tal cual son.

Para ayudar a lidiar con las enfermedades o simplemente para llevar una alimentación más saludable, son recomendables los alimentos orgánicos que en los últimos años se han puesto muy de moda por tener una producción más natural y cuidadosa sin conservadores y pesticidas.

En cuanto a porciones y unidades al diarias de los alimentos, las personas debemos consumir cinco porciones de verduras, tres porciones de fruta y no más de tres productos de origen animal, es decir, huevo, leche, queso, mantequilla o carne.

Los alimentos que compramos en el supermercado cuyas etiquetas superan los dos gramos o diez miligramos de sodio no deberían ser consumidos pues excede la recomendación diaria. Es una recomendación muy difícil de lograr, pero que vale la pena considerar para prevenir estas y otras enfermedades.