Estudios experimentales en modelos animales y celulares, así como de estudios epidemiológicos en humanos, confirman que los disruptores endocrinos pueden actuar como obesógenos.  De esta forma, se trataría de factores clave para aumentar la frecuencia de sobrepeso y obesidad en la población.  Así se ha dado a conocer en el contexto del XVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO).

En concreto, abordaba esta cuestión Paloma Alonso-Magdalena, del Instituto de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de Elche (IDIBE).

“Algunosde estos compuestos pueden alterar el balance energético, favorecer el acúmulo de grasa y/o alterar el control hormonal que regula la ingesta, entre otros efectos”.

La experta insistía en que “al igual que una mala alimentación o un estilo de vida sedentaria, la exposición diaria a disruptores endocrinos puede interferir de forma inapropiada sobre el metabolismo de lípidos y la adipogénesis. En concreto, algunos de estos compuestos pueden alterar el funcionamiento normal de los tejidos que controlan el metabolismo de la glucosa y los lípidos, como el páncreas endocrino, el tejido adiposo o el músculo.

Disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos son compuestos químicos capaces de alterar el funcionamiento normal del sistema endocrino. Pueden suplantar la acción de los mensajeros llamados hormonas, bloquear su acción, o bien aumentar o disminuir sus niveles, así como de sus receptores. Todo ello provoca un fallo en el intercambio de información y, por tanto, efectos negativos en la salud.

Estos compuestos se encuentran en productos tan habituales como plásticos, recipientes de comida o latas de conserva, perfumes, productos de cosmética o pesticidas, entre otros.

Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es poder actuar frente al peligro de la exposición a disruptores endocrinos en períodos de la vida especialmente susceptibles a su acción. Por ejemplo, durante el desarrollo y la primera infancia. Por ello, reducir la exposición durante la gestación es crucial. Las principales investigaciones en este ámbito se van dirigidas a comprender los mecanismos por los cuales estos compuestos son capaces de comportarse cómo obesógenos.