Un equipo de científicos dirigido por el Laboratorio de Cold Spring Harbor (CSHL), en Estados Unidos, ha descubierto que el disulfiram impide que el sistema inmunitario produzca redes tóxicas conocidas como trampas extracelulares de neutrófilos (NETs) que muchos científicos responsabilizan de impulsar el desarrollo del síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) en pacientes con COVID-19 grave y otras lesiones pulmonares potencialmente mortales, según publican en la revista ‘JCI Insight’.

Las NET suelen liberarse durante las infecciones cuando los neutrófilos, se enfrentan a una amenaza demasiado grande para que las diminutas células puedan combatirla directamente.

Para ampliar su alcance, los neutrófilos arrojan una red pegajosa de ADN y toxinas, que envenena indiscriminadamente a los patógenos y a las propias células del organismo. "Lo dañan todo, por todas partes", afirma Adrover.

Disulfiram interfiere con la gasdermina D

Dado que las NET pueden ser tan destructivas, los investigadores del laboratorio de Egeblad han buscado formas de bloquear su formación. El disulfiram, que se utiliza desde la década de 1950 como tratamiento de los trastornos por consumo de alcohol, era un candidato prometedor. "El disulfiram interfiere con la gasdermina D, una molécula necesaria para producir NETs", señala Juliane Dabler-Plenker, becaria postdoctoral en el laboratorio de Egeblad.

El equipo formado por Weill Cornell Medicine (WCM) e Icahn School of Medicine at Mount Sinai (Mt. Sinai) investigó los efectos del disulfiram en la producción de NET. Descubrieron que el fármaco impide que los neutrófilos aislados de la sangre generen NET.

A continuación, administraron disulfiram a ratones con lesiones pulmonares agudas. "Mediante tomografía computarizada (TAC), vimos una marcada reducción del edema en los pulmones, y el fármaco mejoró drásticamente la supervivencia", recuerda Scott Lyons, jefe de Imagen Animal del CSHL. El equipo de Robert Schwartz (WCM) y el de Benjamin tenOever (Monte Sinaí) probaron el disulfiram en hámsters infectados con el virus del SARS-CoV-2, que bloqueó la producción de NET y se redujo la lesión pulmonar.

El disulfiram es el primer fármaco que puede bloquear la formación de NET. En este estudio, el equipo de Egeblad analiza la capacidad del fármaco para bloquear las NET y cambiar la señalización inmunitaria de una manera que puede ser beneficiosa para tratar la COVID-19 grave.

Los ensayos clínicos que investigan el uso del disulfiram en pacientes con COVID-19 sintomática están en marcha y, aunque los científicos del CSHL no participan en esos estudios, Egeblad afirma que estos hallazgos proporcionan un motivo de esperanza de que el disulfiram pueda ser un tratamiento útil.