Madrid (2/4- 10 -10).- Los dispositivos intrauterinos (DIU) que se utilizan habitualmente como contraceptivos podrían ser eficaces en el tratamiento y cura del cáncer endométrico, además de permitir a las mujeres alargar su fertilidad, según ha demostrado una investigación del Instituto Europeo de Oncología, en Milán (Italia) y que ha sido publicado en la edición online de Annals of Oncology.

El descubrimiento abre una puerta a las mujeres que sufren este tipo de cáncer, ya que puede permitir que sean tratadas sin necesidad de que se les realice una histerectomía, de manera que se preserve su fertilidad durante más años.

Por ello, este equipo científico ha llevado a cabo el primer ensayo clínico para comprobar si mediante la liberación progresiva de hormonas levonogestrel a través del DIU, combinado con una inyección mensual de hormonas gonadotropinas (GnRH) durante seis meses, se podría detener y revertir el crecimiento del tumor en mujeres menores de 40 años.

Así, han administrado levonorgestrel, que inhibe el crecimiento de la capa endometrial del útero, y GnRH, que detiene la producción de estrógenos, causante del crecimiento del cáncer endometrial.

Las mujeres participantes en el estudio contaban una hiperplasia endometrial atípica, un estado precedente al cáncer de endometrio, o si no se encontraban en una fase temprana de cáncer endometrial. Las participantes tuvieron el DIU durante un año y tras retirárselo, se les permitió que se quedasen embarazadas, siempre y cuando el cáncer no hubiese crecido o recurrido. Los investigadores realizaron un seguimiento de las pacientes durante los seis meses siguientes desde que se les retiró el DIU para comprobar que el cáncer no recurría.

Una vez que la paciente tenía el número de hijos que deseara, se le realizó la histerectomía para asegurar que el cáncer no pudiese reaparecer durante un largo período de tiempo. Algunas de las mujeres más jóvenes fueron capaces incluso de tener hijos durante varios años después del tratamiento con el DIU.

Los resultados demostraron que de 20 pacientes con hiperplasia, 19 (95%) tuvieron una respuesta total al tratamiento, a pesar de que cuatro de ellas tuvieron recaídas y necesitaron volver a ser tratadas. De 14 pacientes con un cáncer en estadio inicial, ocho de ellas (57,1%) tuvieron una respuesta completa y la enfermedad solo progresó en 4 mujeres (28%). Asimismo, dos de estas pacientes que tuvieron una respuesta total, sufrieron recaídas.

Tras el tratamiento de cualquiera de las recaídas o recurrencias, bien mediante un nuevo DIU, con terapia de GnHR o en algún caso con histerectomía, todas las mujeres sobrevivieron a la enfermedad sin ningún efecto secundario. Además, nueve mujeres lograron 11 embarazos espontáneos, de los cuales llegaron a nacer nueve niños.

Hasta ahora el DIU se utiliza como primera opción para el tratamiento de la endometriosis y de los sangrados irregulares, ahora con este nuevo ensayo se ha demostrado que puede usarse también para el tratamiento de casos específicos de cáncer, afirman los autores.

Igualmente, han explicado que esta técnica podría ser utilizada para tratar la hiperplasia endometrial atípica y el cáncer en estados poco avanzados, siempre y cuando las pacientes sean seleccionadas cuidadosamente para tener la certeza de que no hay metástasis y no se ha expandido a los ovarios, algo habitual en el cáncer endometrial.