Más de 4 millones de personas sufren migraña en España, de las cuales un 25 por ciento padecen esta patología cronificada, es decir, másde 15 crisis al mes. A pesar de su alta prevalencia es un trastorno infravalorado por la sociedad e incluso por los propios profesionales.

La persona que padece migraña sufre significativamente una alteración de su vida cotidiana así como de sus relaciones sociales y de pareja. Además, muchos fármacos migrañosos consiguen controla rel dolor de cabeza, pero disminuyen la libido o producen disfunciones sexuales.

En este contexto, la reciente constituida Fundación Migraña ha puesto en marcha un estudio sobre los principales trastornos de la salud sexual de los pacientes con migraña y otras cefaleas. De los datos preliminares se desprende que un 45 por ciento de los pacientes con dolor de cabeza que han respondido a la encuesta estima que su vida sexual es regular o mala y similar proporción de pacientes reconoce al menos un fármaco antimigraños oque afecta o ha afectado negativamente a su deseo sexual. Además, aproximadamente un 25 por ciento de los pacientes que recibe tratamiento farmacológico preventivo para su dolor de cabeza afirma que el tratamiento reduce claramente su deseo sexual.

Los efectos secundarios relacionados con la actividad sexual de los fármacos que se usan en la prevención de estas cefaleas son, probablemente, más frecuentes o más determinante sen hombres que en mujeres. Disminución del deseo sexual, retraso en el orgasmo, cambios físicos que afectan a la autoestima, dificultad en la erección o alteraciones de la eyaculación son algunos de los efectos secundarios de estos fármacos.

Afortunadamente, muchos de estos trastornos pueden solucionarse con un cambio en la medicación. Según afirma el doctor Ezpeleta, miembro de la Sociedad Española de Neurología, “los trastornos sexuales relacionados con la migraña, otras cefaleas y su tratamiento pueden resolverse si el paciente consulta con su médico. Animamos a todos los pacientes con cefaleas y trastornos sexuales a que lo hablen abiertamente con sus médicos”.

Cefalea coital y postcoital

La relación puede darse también a la inversa. La cefalea coital y poscoital es un dolor de cabeza muy característico, de gran intensidad y que aparece durante el sexo. “Nuestra recomendación es que si alguien sufre esta cefalea por primera vez, acuda directament ea Urgencias, pues es preciso descartar cefaleas secundarias potencialmente graves”, explica Ezpeleta.

Se trata de una cefalea precipitada por la actividad sexual que se inicia generalmente como un dolor bilateral y sordo a medida que progresa la excitación sexual. Alcanza gran intensidad bruscamente antes o durante el orgasmo, según los casos, y suele durar entre 1 minuto y 3 horas. Para poder ser diagnosticada, es preciso descartar mediante las pruebas complementarias pertinentes un trastorno intracraneal responsable, sobre todo la primera vez que sucede.

No se conoce bien su causa. Aproximadamente, la mitad de los pacientes que tienen esta cefalea sufren también migraña, de modo que es probable que, en estos casos, la cefalea sexual sea una peculiar manifestación migrañosa desencadenada por el sexo, tanto por el ejercicio del coito como por los cambios neuroquímicos producidos durante las fases de excitación y orgasmo. Es más frecuente en hombres, de modo que, probablemente, existe un factor causal relacionado posiblemente con una alteración en la adaptación a los cambios bruscos de presión intracraneal.

El tratamiento de la cefalea primaria asociada a la actividad sexual suele ser muy eficaz. “Algunos pacientes se benefician de medidas no farmacológicas como perder peso, hacer ejercicio regularmente, adoptar una actitud más pasiva o cambiar la postura habitual durante el acto sexual, pero puede ser preciso usar fármacos”, asegura Ezpeleta.