Un análisis de varios estudios de gran envergadura con participantes de más de 60 países, encabezado por investigadores de la Universidad McMaster (Canadá), ha descubierto que comer pescado azul con regularidad puede ayudar a prevenir las enfermedades cardiovasculares (ECV) en personas de alto riesgo.

El ingrediente fundamental son los ácidos grasos omega-3 que, se asocian a un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares graves, como infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares, en aproximadamente una sexta parte de las personas de alto riesgo que comen dos raciones de pescado rico en omega-3 cada semana.

Resultados del estudio

"Existe un beneficio protector significativo del consumo de pescado en personas con enfermedades cardiovasculares", explica Andrew Mente, coautor de este trabajo, que se ha publicado en la revista ‘JAMA Internal Medicine’. No se ha observado ningún beneficio con el consumo de pescado en quienes no padecían enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares.

El experto apunta que las personas con bajo riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares pueden seguir disfrutando de una modesta protección frente a las ECV comiendo pescado rico en omega-3, pero los beneficios para la salud fueron menos pronunciados que los de los individuos de alto riesgo.