Redacción, Madrid.- El tratamiento con altas dosis de corticoesteroides podrían estar vinculado a un mayor riesgo de sufrir arritmias. Esta es la principal conclusión de un estudio del Centro Médico Universitario Erasmus en Rotterdam (Holanda) que se publica en la revista .

La fibrilación auricular es el tipo más común de latido cardiaco anormal y afecta a aproximadamente un cuatro por ciento de los adultos de más de 60 años. Las personas que padecen esta afección tienen entre cuatro y cinco veces más riesgo de ictus que aquellas personas que no y podrían también tener más complicaciones cardiovasculares.

Los corticoesteroides a menudo son prescritos para el asma y otras enfermedades pulmonares, así como en caso de artritis, alergias y el cáncer sanguíneo ha sido asociado con la fibrilación auricular.

Para alcanzar sus conclusiones, los científicos evaluaron a 7.983 adultos de 55 años o más en 1990 y los evaluaron hasta enero del año 2000.

Según los investigadores, entre quienes recibieron altas dosis de corticoesteroides como tratamiento durante un mes al comenzar el estudio, el riesgo de fibrilación fue seis veces más elevado que entre aquellos que nunca habían tomado la medicación. Aquellos pacientes con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) mostraban un riesgo similar al de aquellos con artritis, alergias y tumores sanguíneos al tomar esta medicación.

A juicio de los autores, los corticoesteroides podrían afectar al funcionamiento cardiaco a través de varios mecanismos diferentes. La medicación podría afectar al equilibrio de potasio en las células del músculo cardiaco, que a su vez causa la contracción irregular del músculo. Los corticoesteroides también podrían provocar la retención de sodio y fluido, lo que puede conducir a hipertensión, fallo cardiaco congestivo y aumento auricular, todos ellos factores de riesgo para la fibrilación auricular.