¿Por qué centrarse en la salud de la mujer?

Desde el principio mi visión se ha centrado en la salud de la mujer, con el objetivo de dar respuesta a una necesidad. En el año 2012, cuando creamos Procare Health, los tratamientos médicos para la menopausia se basaban en el tratamiento de sustitución hormonal, que supone el empleo de estrógenos y progesterona para elevar artificialmente los niveles hormonales en sangre. Durante años, se publicaron estudios que aseguraban que el tratamiento de sustitución hormonal puede provocar cáncer de mama y aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular. Ante estos resultados, muchas mujeres no querían seguir este tipo de tratamientos, pero no existían alternativas adecuadas y desarrolladas. Desde Procare Health creímos que era el momento de apoyar y ayudar a estas mujeres. Nuestro laboratorio nació, por tanto, con la idea de innovar, investigar, formular y desarrollar productos con ingredientes naturales a base de extractos de plantas y que tuvieran evidencia clínica, para dar respuesta a las necesidades de estas mujeres.

¿Cómo valora la situación actual del Sistema Nacional de Salud (SNS)?

Mi opinión como ciudadano es que tenemos un sistema de salud que funciona, porque tenemos profesionales de la salud muy bien formados, centros sanitarios de calidad y un buen sistema de atención al paciente. Además, podemos hablar de un sistema mixto, público y privado, bien desarrollado, en comparación con otros países próximos, como Francia, en el que es más público que privado. En este sentido podemos decir que está equilibrado.

¿Dispone Procare Health de productos financiados por el SNS?

Nuestro portafolio incluye únicamente dos productos para la osteoporosis financiados por el sistema público. Desde mi punto de vista, la financiación de medicamentos está cada vez más limitada, recientemente hemos visto como la homeopatía en Francia ha sido desfinanciada en base a argumentos de eficacia, y los que se financian son productos de muy alta innovación, como los tratamientos biológicos. Nuestro laboratorio no tiene capacidad para realizar este tipo de fármacos biológicos y por eso no apostamos por ese modelo.

Hay quien opina que dejar de financiar productos para síndromes menores en beneficio de las grandes innovaciones es bueno, ¿usted qué cree?

Las grandes innovaciones aportan mejoras, pero a veces la contribución no es mayor a la que ya proporciona la Medicina tradicional. En el caso de la osteoporosis, por ejemplo, es cierto que los nuevos fármacos han aportado algo más, pero también son más caros y, por ello, se ha dejado de financiar algunos medicamentos para síndromes menores. En mi opinión, lo que la industria tiene que hacer es apostar por intentar cubrir necesidades terapéuticas donde no hay soluciones o dedicarse a síndromes menores favoreciendo el acceso a los tratamientos a mejor precio para que el mayor número de personas pueda beneficiarse.

¿Cómo ve el futuro de la industria farmacéutica en España?

La situación está mejor de lo que estaba, pero esto no quiere decir que no existan riesgos. El modelo farmacéutico se ha recuperado gracias a la innovación, pero, desde mi punto de vista, si no se realiza innovación de alto nivel existen riesgos. Si la patente se termina y los productos pasan a  poder ser genéricos, el negocio del laboratorio puede verse gravemente afectado.

En su opinión, ¿qué aporta la industria farmacéutica al sector económico y al tejido industrial de nuestro país?

Es fundamental. Lo que pasa es que las empresas, en muchos casos, debido a la necesidad de mejorar el precio, se ven obligadas a externalizar, es decir, a sacar del país la fabricación para que el medicamento soporte el precio y, a la vez, sea rentable. Nosotros hemos tomado la decisión de fabricar aquí, en España, bajo un modelo distinto. Tenemos unos costes y ofrecemos un producto de calidad, y esto se refleja en el precio.

Muchos pacientes dicen que los medicamentos son caros, ¿cuál es su opinión al respecto?

En nuestro caso concreto, podrían ser caros porque la investigación y la fabricación se realizan en España. No obstante, nuestra visión es hacer accesibles los tratamientos al máximo número de personas. El hecho de que al paciente le parezca caro un tratamiento es una falta de oportunidad para la persona y para el laboratorio. Por ello, pasamos mucho tiempo estudiando cómo facilitar el acceso, analizando la bajada de precio de fabricación, estudiando los formatos de administración y el packaging para que sean más económicos. En Francia, donde la mayoría de fármacos están financiados, la afirmación de que los medicamentos son caros es quizá más frecuente que aquí. En este sentido, pienso que el copago es una buena solución para facilitar el acceso, ya que permite financiar productos para síndromes menores, a la vez que hay una pequeña aportación del paciente.

¿Qué papel ocupa la investigación en la compañía que dirige?

En Procare Health destinamos entre el 15 y el 20 por ciento del presupuesto a investigar, un porcentaje muy alto para una empresa como la nuestra. Dentro de otra de nuestras áreas, el virus del papiloma, somos la compañía que más invierte en España. Lo hacemos aquí, porque es donde podemos tener una buena calidad de investigación.

¿Qué áreas terapéuticas abordan desde Procare Health?

Somos un laboratorio especializado en la salud femenina y estamos volcados en la investigación para luchar contra el contagio del virus del papiloma humano y abordar su tratamiento. Una infección por virus de papiloma humano en el cuello de útero puede complicarse y provocar cáncer. Cada año en nuestro país se diagnostican unos 2.500 nuevos casos de cáncer de cuello uterino. A nivel mundial, 530.000 mujeres tendrán un cáncer cervical y 310.000 morirán como consecuencia de la enfermedad. En 2016 decidimos ofrecer una solución para el tratamiento y la prevención de las lesiones provocadas por el virus del papiloma humano, lanzando al mercado el gel vaginal Papilocare. Lo comercializamos en España, Francia, Portugal y en países del Este. En total, suman 24 países, de momento. Dentro de poco estará disponible también en México y Colombia, Rusia, Vietnam. Queremos hacer llegar esta solución al mayor número de mujeres, más allá de las fronteras, porque es un tratamiento eficaz que realmente puede ayudar.

¿Qué otras aportaciones ofrecen en el área de la Ginecología?

A raíz de la investigación que realizamos del virus del papiloma humano creímos que podíamos aportar otras soluciones como Idracare o Palomacare. El primero es un gel para la hidratación y alivio de los síntomas vinculados a la sequedad vaginal. Palomacare, es un gel hidratante con algunos ingredientes de Idracare, pero que es también reparador de la mucosa cérvico-vaginal. Está recomendado para la sequedad vaginal y la inflamación, vaginitis y cervicitis. Además del área cervicovaginal abordamos las disfunciones sexuales femeninas con Libicare. Este tratamiento es fruto de nuestro plan de investigación en mejorar la salud sexual femenina. Encontramos ingredientes naturales que producen un aumento de la testosterona libre endógena, incrementando el interés sexual, la lubricación y la excitación en las relaciones sexuales. Actualmente estamos trabajando para que Libicare esté disponible más allá de nuestro territorio.

¿Quiere destacar alguna otra área terapéutica donde tengan presencia?

El área osteoarticular (artrosis y osteoporosis) representa el 30 por ciento de nuestro negocio. Las enfermedades articulares van a ser cada vez más frecuentes y actualmente el tratamiento más común son los opioides y AINE, con las consecuencias para la salud asociadas. Desde Procare Health hemos lanzado Dolocare Flex, un complemento alimenticio que contribuye a mantener la salud y la flexibilidad de articulaciones, huesos y tendones, a base de cúrcuma bio-optimizada. Es 1.350 veces más asimilable que la presente en la cúrcuma en polvo, puesto que una cápsula contiene el equivalente a 950 gramos de cúrcuma. Está indicado para personas con problemas en las articulaciones, incluyendo también a los deportistas.

¿Qué diferencia sus productos de otros disponibles en el mercado?

Ofrecemos soluciones naturales con evidencia clínica. Nuestros complementos alimenticios se elaboran con extractos de plantas de eficacia demostrada. Durante 40 años la industria farmacéutica se ha movido a través de la síntesis de moléculas. Abogo por aportar evidencia clínica a la Medicina ancestral. Desde mi punto de vista, hay un campo que apoyo y por el que abogo, que es la existencia de soluciones ancestrales o Medicina tradicional, como los extractos de plantas, para cuidar la salud de las personas. No aprovechar este recurso que la naturaleza nos ofrece es una pérdida de oportunidad para la salud. Eso sí, siempre bajo evidencias clínicas. Desde Procare Health lo que hacemos es aportar evidencia clínica a la Medicina ancestral. Esta credibilidad es lo que debe caracterizarnos como industria y lo que intentamos transmitir desde nuestra compañía a los profesionales de la salud que prescriben nuestros productos.

¿Puede facilitarnos algunas cifras de negocio?

Este año facturaremos entre 10 y 12 millones de euros, con un crecimiento del 50 por ciento con respecto al año anterior. Destacar que este 2018 hemos realizado una inversión importante para expandirnos a nivel internacional y que realizaremos un salto aun más importante el próximo año. Hemos dibujado un mapa de desarrollo en España, Francia, Portugal, países del Este e Italia. Queremos llegar a Inglaterra y Alemania, es decir, estar presentes en los países más importantes de Europa. Como comentábamos antes, llegar a México y Colombia y, por qué no, a Vietnam y China en el futuro, un mercado con muchas posibilidades.

¿Cómo ve el futuro?

Bellísimo. Queremos seguir investigando y haciendo accesibles los tratamientos al mayor número de mujeres, tanto en España como en el resto del mundo. Dentro del campo de salud de la mujer, vamos a empezar a investigar la fertilidad, y seguiremos investigando contra el cáncer de cuello de útero. Precisamente en este escenario hemos creado, junto a la Harvard Medical School y la Universidad de California en Los Ángeles, cérvix-on-a-chip. Se trata de un cuello de útero tridimensional que permite reproducir la funcionalidad de las células vivas, que interactúan entre ellas, y que se usa para la investigación de fármacos y nuevas terapias, ayudando a predecir los efectos de los medicamentos que se investigan antes de realizar ensayos clínicos en humanos. Ha sido un proyecto muy innovador en todo el mundo, que ha generado interés por parte de la comunidad científica, y que seguro aportará soluciones interesantes.