La ecografía ha sido hasta hace poco una herramienta poco utilizada en los servicios de Medicina Interna. Sin embargo, recientemente se está convirtiendo en un instrumento muy útil para el médico internista al mejorar su capacidad de exploración física de los pacientes. “La ecografía es un procedimiento diagnóstico que se encuentra al alcance de cualquier médico. Actualmente es utilizada por radiólogos, cardiólogos, urólogos y otros especialistas, y es ya una realidad en la práctica diaria del internista”, señala el Dr. Gonzalo García de Casasola, coordinador del Grupo de Ecografía Clínica que la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha creado recientemente. “Existen determinados procedimientos ecográficos a los que es posible sacar mucho rendimiento con una formación básica”, añade el experto.

La creación del nuevo grupo tendrá como objetivos principales la planificación de una estrategia de formación continuada en ecografía clínica dentro de la Sociedad, estimular el interés sobre ella y agrupar a todos los internistas con afinidad e interés en la ecografía y su aplicación dentro del ámbito de la especialidad.

En relación a esos objetivos, el grupo está organizando ya cursos básicos -cuando finalice el 2011 se habrán impartido aproximadamente 20 de ellos- y en 2012 pretende dar otros más especializados sobre ecografía en insuficiencia cardiaca, riesgo cardiovascular o enfermedad tromboembólica. Asimismo, desde el grupo se está preparando un manual de ecografía clínica dirigida de forma específica a los internistas.

Los avances tecnológicos han dado la posibilidad de disponer de equipos portátiles muy manejables que permiten a los médicos hacer las exploraciones a pie de cama. Según el Dr. García de Casasola, esto “facilita enormemente su utilización por parte de los médicos que tienen la responsabilidad directa sobre los pacientes, evita incómodos desplazamientos que generalmente condicionan esperas muchas veces inasumibles, proporciona una gran independencia y facilita repetir la prueba las veces que sea necesario. Muy probablemente la ecografía será un instrumento más al alcance de los internistas en los procesos diagnóstico y terapéutico, que utilizaremos casi tan frecuentemente como el fonendoscopio. Sin lugar a dudas, nos ayudará a ser mejores médicos”, aclara el experto.

Son varios los procesos en los que la ecografía es de utilidad para el internista, como la valoración de los pacientes con insuficiencia respiratoria aguda, hipotensión y taquicardia e insuficiencia renal aguda.

“En todo caso”, indica el Dr. García de Casasola, “hablamos de aspectos muy concretos dentro de la ecografía. por ejemplo, es especialmente útil para la valoración del estado de volemia de los enfermos, la detección de trombosis venosa profunda, la valoración de líquido libre intraabdominal, la estimación del tamaño del hígado y del bazo. Asimismo, es útil para el estudio de la vesícula y de la vía biliar, la valoración de hidronefrosis y la retención aguda de orina, la orientación inicial de los pacientes con cardiomegalia, alteraciones electrocardiográficas o insuficiencia cardiaca, etc.”.

Por otra parte, la ecografía es de gran ayuda para guiar procedimientos invasivos que normalmente realizan los internistas, como la toracocentesis, la paracentesis y el acceso a vías venosas centrales.