La Casa Blanca ha anunciado este lunes que levanta las restricciones de viaje que regían en el contexto de la pandemia del coronavirus, permitiendo desde principios de noviembre la entrada de pasajeros internacionales de la UE y de Reino Unido que estén “completamente vacunados”.

“A partir de principios de noviembre, los ciudadanos extranjeros que viajen a Estados Unidos deberán estar completamente vacunados y mostrar un comprobante de vacunación antes de abordar un avión con destino” al país norteamericano, ha indicado este lunes el coordinador de COVID-19 de la Casa Blanca, Jeffrey Zients.

Además de esta medida, Zients también ha indicado que serán necesarias otras pruebas adicionales, como la obligación de los extranjeros de someterse a una prueba tres días antes de abandonar Estados Unidos. No obstante, a su llegada, los viajeros internacionales no tendrán que someterse a ningún tipo de cuarentena.

Por su parte, los estadounidenses no vacunados estarán “sujetos a requisitos de pruebas más estrictos” y tendrán que someterse a una prueba de COVID-19 en el caso de no estar inmunizados, una antes de viajar y otra al regreso al territorio nacional.

Tras conocerse la noticia, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, ha celebrado el levantamiento de restricciones a viajeros internacionales, mostrándose “encantado” por este “fantástico impulso para los negocios y el comercio”.