Los estudios existentes que han evaluado la seguridad de la vacuna COVID-19 de ARNm de BNT162b2 (Cominarty), de Pfizer, excluyeron a las personas con antecedentes de infección por la COVID-19. Ahora la revista Vaccine publica, a fecha 22 de julio, el estudio Tolerance of BNT162b2 mRNA COVI-19 vaccine in patients with a medical history of COVID-19 disease: A case control study.

Este estudio presenta resultados de la reactogenicidad de una dosis de la vacuna Cominarty en personas que padecieron la COVID-19 antes de haber sido vacunadas.

Tolerancia en la población

El objetivo del estudio fue centrarse en la tolerancia de la vacuna Cominarty en la población. Para ello, los investigadores realizaron una encuesta anónima relacionada con la seguridad y la tolerancia. La encuesta fue realizada entre 21 y 28 días después de haber recibido la primera dosis de la vacuna, en dos centros sanitarios distintos.

61 personas tenían antecedentes de COVID-19, con una edad media de 61 años. Este grupo de pacientes presentó un mayor número de efectos adversos sistémicos respecto de los 1.987 sujetos que no habían padecido la enfermedad, que también recibieron la primera dosis de vacuna (45.9% vs 29.7% con P=0.01).

Efectos secundarios de la vacuna Cominarty

Los efectos secundarios de la vacuna Cominarty comúnmente reportados por los participantes en la encuesta fueron la astenia, el dolor de cabeza y la fiebre. El grado de severidad de las reacciones fue mayor en los pacientes que habían padecido previamente la COVID-19. Aun así, la tolerancia global de la vacuna Cominarty en estos pacientes fue buena, según las conclusiones del estudio.

El estudio confirma un mayor riesgo de efectos secundarios a corto plazo en pacientes con enfermedad SARS-CoV-2 preexistente documentada. Además, confirma una buena tolerancia general de la vacuna de Cominarty. “Estos datos son tranquilizadores y deberían fomentar la confianza en la vacunación de esta población”, aseguran los investigadores.