Una comparación de cuatro vacunas contra el COVID-19 muestra que las vacunas de ARN mensajero (ARNm) –Pfizer-BioNTech y Moderna– se comportan mejor contra las variantes preocupantes de la Organización Mundial de la Salud que las vacunas de vectores virales –AstraZeneca y J&J/Janssen–. Aunque todas ellas previenen eficazmente la enfermedad grave por estas variantes, la investigación, publicada en la revista de acceso abierto ‘PLOS Medicine’, sugiere que las personas que reciben una vacuna vectorial viral son más vulnerables a la infección por las nuevas variantes.

En marzo de 2022, el COVID-19 había causado más de 450 millones de infecciones confirmadas y seis millones de muertes registradas. Las primeras vacunas aprobadas en Estados Unidos y Europa que protegen contra la infección grave son las de Pfizer-BioNTech y Moderna, que entregan el código genético, conocido como ARNm, a las células del cuerpo, mientras que las de Oxford/AstraZeneca y J&J/Janssen son vacunas de vectores virales que utilizan una versión modificada de un virus diferente -un vector- para entregar las instrucciones a nuestras células. Las tres vacunas se administran en dos inyecciones separadas con algunas semanas de diferencia, y la de J&J/Janssen en una sola dosis.

Marit J. van Gils, de la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos), y sus colegas, tomaron muestras de sangre de 165 trabajadores sanitarios, tres y cuatro semanas después de la primera y segunda vacunación, respectivamente, y de J&J/Janssen a las cuatro, cinco y ocho semanas después de la vacunación. Las muestras se recogieron antes y cuatro semanas después de un refuerzo de Pfizer-BioNTech.

Cuatro semanas después de las dos dosis iniciales, las respuestas de anticuerpos a la cepa viral original del SARS-CoV-2 fueron más altas en los receptores de Moderna, seguidos de cerca por Pfizer-BioNTech, y fueron sustancialmente menores en los que recibieron vacunas de vectores virales.

Variantes preocupantes de la COVID-19

En las pruebas realizadas contra los variantes preocupantes –Alfa, Beta, Gamma, Delta y Ómicron- los anticuerpos neutralizantes fueron mayores en los receptores de la vacuna de ARNm en comparación con los que recibieron las vacunas de vectores virales.

La capacidad de neutralizar estas variantes se redujo en todos los grupos de vacunas, con la mayor reducción contra ómicron. El refuerzo de Pfizer-BioNTech aumentó las respuestas de anticuerpos en todos los grupos con una mejora sustancial contra estas variantes, incluido el ómicron.

Los investigadores advierten que su grupo de AstraZeneca era significativamente mayor, debido a la preocupación por la seguridad de la vacuna en grupos de menor edad. Como las respuestas inmunitarias tienden a debilitarse con la edad, esto podría afectar a los resultados. Este grupo también era más pequeño porque el gobierno holandés suspendió su uso durante un tiempo.

En cualquier caso, Van Gils concluye que "las cuatro vacunas COVID-19 inducen respuestas de anticuerpos sustancialmente diferentes".