La función cerebral de los pacientes con la enfermedad de Parkinson mejora con el ejercicio regular, reforzando las conexiones entre las distintas áreas cerebrales e inhibe el encogimiento del cerebro, según un estudio del Radboud University Nijmegen Medical Centre (Países Bajos).

Un estudio de 2018 mostró que los síntomas se estabilizaron en los pacientes que se ejercitaron intensamente en una bicicleta estática tres veces por semana, en comparación con un grupo de control que solo realizó ejercicios de estiramiento. También se tomaron imágenes de resonancia magnética de ambos grupos de participantes, cuyos resultados se han publicado ahora en la revista científica ‘Annals of Neurology’.

El volumen de materia gris del cerebro se estabiliza

Los investigadores también analizaron el volumen de materia gris del cerebro, donde se encuentran los cuerpos celulares de las células nerviosas. Esto demostró claramente que el volumen de la materia gris se mantuvo estable a lo largo del tiempo en los pacientes que estuvieron activos en la bicicleta estática durante seis meses.

En el grupo que realizó ejercicios de estiramiento, el volumen de materia gris disminuyó con el tiempo. "Estos resultados están en consonancia con estudios anteriores que han demostrado que las personas que hacen ejercicio activamente desarrollan más conexiones entre las células cerebrales. Esto significa que al hacer ejercicio no sólo se entrenan los músculos, sino también el cerebro", apunta Helmich.

Por último, los pacientes que realizaban actividad física también mejoraban su capacidad de controlar los movimientos. "Pedimos a los participantes que realizaran varias tareas cognitivas con movimientos oculares para medir la capacidad de los pacientes de controlar los movimientos automáticos. Resultó que el grupo físicamente activo se desempeñó mejor en esto que el grupo de control: mejoraron su propio desempeño desde seis meses antes, mientras que el grupo de control no cambió.

El ejercicio es bueno para el cerebro

Los investigadores sospechan que el ejercicio intenso mejora la función cerebral al estimular la capacidad compensatoria, no al ralentizar la enfermedad de Parkinson. Rick Helmich: "Sabemos que el deporte es bueno para el cerebro. Para todo el mundo, pero ciertamente también para las personas con la enfermedad de Parkinson. Estos resultados tienen importantes implicaciones: el ejercicio provoca cambios en el cerebro que pueden reducir los síntomas del Parkinson. Espero que las personas con Parkinson tomen esto como una gran motivación para hacer más ejercicio. En esta época de cierres frecuentes, también enfatiza la importancia del ejercicio y el deporte."