La fisioterapia respiratoria es

muy recomendable como

método eficaz para disminuir los

efectos de la Enfermedad Pulmonar

Obstructiva Crónica

(EPOC), según informa el Colegio

Profesional de Fisioterapeutas

de la Comunidad de Madrid.

Existen diversos factores

que predisponen la aparición

de la EPOC, como la contaminación

ambiental, las infecciones

respiratorias de repetición y

condicionantes genéticos. Sin

embargo, el principal factor de

riesgo de esta enfermedad es la

inhalación del humo de tabaco.

A nivel preventivo, la fisioterapia

es una herramienta que

ayuda a quien se propone dejar

de fumar. Los fisioterapeutas

madrileños aseguran que “en

los casos incipientes de EPOC,

que el paciente deje de fumar

es fundamental para que la patología

no progrese ni se desarrolle

en su totalidad”.

Aprender técnicas

de respiración

Una de las labores del fisioterapeuta

es reeducar el patrón

respiratorio del paciente y

ejercitar sus músculos respiratorios.

Asimismo, enseñan a

éste a efectuar maniobras para

mantener las vías respiratorias

libres de secreciones y a cómo

realizar ejercicios de movilización

de la caja torácica.

Los fisioterapeutas recomiendan

a quienes sufren de

EPOC aprender técnicas de

respiración profunda y expectoración,

hacer actividad

física regular (andar), adoptar

posturas corporales correctas

para favorecer al máximo

la expansión pulmonar

(mantenerse erguido y respirar

profundamente mientras

se anda) y beber líquidos en

abundancia.

Cabe recordar que, según

datos manejados por la Sociedad

Española de Neumología

y Cirugía Torácica (SEPAR), en

nuestro país el 10,2 por ciento de la población entre 40 y 80 años sufre EPOC. De estos afectados, el 80 por ciento están

sin diagnosticar y, de los diagnosticados, el 60 por ciento

no están bien tratados.