La esclerosis múltiple afecta en España a más de 50.000 personas. Cada año se detectan en España unos 2.000 nuevos casos. Un pequeño porcentaje de los pacientes con EM experimentan formas “progresivas”, sin brotes, desde el inicio de la enfermedad. Sin embargo, tras varios de evolución, más del 50 por ciento de los pacientes tienen una afectación importante que les limita su calidad de vida. De hecho, más del 25 por ciento de los pacientes ingresan en el hospital anualmente por recaídas de la enfermedad o por complicaciones relacionadas con la evolución de la enfermedad.

Por otra parte, en los últimos años se ha observado un aumento en el número de casos de esclerosis múltiple, en el porcentaje de mujeres, y en la edad de inicio de los síntomas. Así lo ha dado a conocer la Sociedad Española de Neurología (SEN) con motivo del Día Mundial de la EM.

La esclerosis múltiple es una enfermedad compleja. Se desarrollará y evolucionará de forma distinta dependiendo del paciente. Por ello, el tratamiento temprano es esencial. Actualmente existen unos 15 medicamentos específicos para esta enfermedad y los estudios han demostrado que su utilización mejora sustancialmente la progresión de la enfermedad. Así lo comenta Miguel Ángel Llaneza, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la SEN. “Por otra parte, cuanto antes se inicie el tratamiento, mejor será el pronóstico de los pacientes. Gracias a los nuevos tratamientos que han surgido en los últimos años, actualmente el abordaje temprano puede hacer que casi el 90 por ciento de los pacientes no desarrollen nuevos brotes, al menos durante 2 años”.

Síntomas de los pacientes con EM

La espasticidad y la fatiga son síntomas muy frecuentes en los pacientes con EM. La espasticidad, presente en el 80 por ciento de los pacientes, afecta al movimiento, al control de los esfínteres y a la articulación de las palabras. Suele ocasionar espasmos musculares frecuentemente dolorosos. Por otra parte, el 95 por ciento de los pacientes puede desarrollar fatiga a lo largo de la evolución de la enfermedad.

Se trata de un tipo de fatiga que no desaparece con el descanso y que aumenta con el calor y el estrés. Además, hasta un 71 por ciento de los pacientes desarrolla problemas cognitivos. Esto ocasiona importantes repercusiones en las relaciones familiares, sociales y, sobre todo, en el ámbito laboral. Casi el 80 por ciento de los pacientes con esclerosis múltiple presentan otras comorbilidades. Las más frecuentes son la ansiedad y la depresión.