La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) ha mostrado su preocupación por las condiciones de seguridad en las que trabaja el personal sanitario, tras conocer los resultados de la encuesta ‘Los profesionales ante el COVID-19: la nueva gestión de casos en Atención Primaria’, realizada a 1.210 profesionales de toda España del 24 de abril al 6 de mayo.

La SEMG ha recordado que es muy importante disponer de equipos de protección individual (EPI), pero también ponerlos y retirarlos con condiciones de seguridad, porque justo en estos momentos es cuando se produce el mayor riesgo en las intervenciones. Según el sondeo, solo un 23,2% de los profesionales sanitarios encuestados afirma que realiza estos protocolos de forma adecuada y un 26,7% contesta que no dispone de EPI homologados.

Antonio Fernández-Pro, presidente de SEMG, ha destacado la “alta carga emocional” que están viviendo los profesionales sanitarios. “Una parte importante de los médicos de Atención Primaria se sienten desprotegidos y poco cuidados. Empezamos una fase tremendamente complicada, que recae en AP. Se trata de una fase absolutamente asimétrica, en función de cada comunidad autónoma. Después de estos tres meses de duro trabajo, los profesionales sanitarios necesitan descansar más que nunca”, ha añadido Fernández-Pro, quien ha recalcado que el personal se enfrenta al previsible aumento de la presión asistencial con una gran falta de recursos tanto humanos como materiales.

Otro dato destacado es que el 52,8% de los encuestados afirma que solo se están haciendo test a los profesionales sanitarios sintomáticos o que han tenido contacto estrecho con caso positivo sin uso de EPI homologados. Un 24% de los profesionales responde que no se están haciendo test, frente a un 23,2% del total que afirma que si se están haciendo pruebas a todos los trabajadores.

Los que han respondido en afirmativo, señalan que el tipo de test que se está realizando al personal sanitario es el PCR (65,8%). El resto indica el test rápido de anticuerpos de una banda (25,1%), el test rápido de anticuerpos de doble banda (22,7%) y el test rápido de antígenos (8,1%).

Datos de la encuesta

Del total de 1.210 profesionales que contestaron la encuesta, el 82,7% eran médicos de Atención Primaria. El resto eran MIR de Medicina Familiar y Comunitaria (6,9%); facultativos de otras especialidades médicas (5,5%), y, en porcentajes muy inferiores, Enfermería de Atención Primaria y hospitalaria, EIR de Medicina Familiar y Comunitaria, etc.

El cuestionario de la SEMG daba a los participantes la posibilidad de describir la situación actual en su puesto laboral, y las palabras más utilizadas han sido incertidumbre, caos, inseguridad, improvisación, desastre, abandono, desorganización, descoordinación, agotamiento, ansiedad, impotencia, cansancio, indignación, confusión, mala gestión o desconcierto.

Uno de los comentarios destacados por la propia SEMG ha sido precisamente por la falta de material de protección y también por la improvisación: “Continuamente están cambiando los protocolos; la disponibilidad de test llega tarde con respecto al momento epidemiológico. No hay consenso entre las actuaciones a realizar entre servicios de Urgencias, Atención Primaria y Medicina Interna”.

Macrovideoconferencias

En este sentido, Fernández-Pro ha lamentado que ni el Gobierno central ni los autonómicos tengan en cuenta la experiencia y los criterios de los médicos de AP a la hora de reorganizar la actividad asistencial: “La única relación que el Ministerio ha tenido con las sociedades científicas ha sido a través de dos reuniones por videoconferencia en las que hemos participado unas 40-50 entidades, como colegios de médicos, sindicatos, asociaciones de pacientes, organizaciones civiles, etc. En esos encuentros pudimos hacer una pregunta a Fernando Simón, pero con un formato poco operativo”.