Pese a las buenas intenciones de realizar deporte en casa y hacer comida casera, la realidad tras el confinamiento es que los hábitos de vida de los españoles han empeorado. Y esto se ha traducido en un aumento de peso.  Así lo sugiere una encuesta realizada por Doctoralia. En la misma, el 32 por ciento reconoce haber empeorado sus hábitos de alimentación durante el confinamiento.

Respecto a esos malos hábitos de alimentación destaca la abundancia en la dieta de alimentos no saludables. Así destacaban algunos como los snacks (58 por ciento), refrescos (16 por ciento) y alcohol (10 por ciento). Esto se traduce, a su vez, en que el 30 de los encuestados reconoce haber ganado kilos desde su inicio.

En cuanto al perfil, son las mujeres de 34 a 44 años las que más han dejado de lado los hábitos de alimentación.

Cambios en los hábitos físicos durante el confinamiento

Además de los cambios en la alimentación, el confinamiento también ha supuesto cambios en el ejercicio físico diario. Cerca de la mitad de los españoles no ha practicado nada de deporte durante el confinamiento. El otro el 51 por ciento de la población confinada ha practicado deporte de forma regular en casa.

Uno de los motivos principales para no estar activo físicamente es la falta de motivación. Así lo han afirmado en un 34 por ciento de los casos. Otro 24 por ciento alegaba que nunca hace deporte. Un 20 por ciento consideraba que no tenía ni el espacio ni los materiales necesarios.

Ante estas cifras, desde Deusto Salud recuerdan que vuelta a la nueva normalidad es una oportunidad para mejorar los hábitos de alimentación.  En este sentido recomiendan evitar grasas, harinas refinadas, azúcares y productos ultraprocesados. Por el contrario, apuestan por una dieta en frutas, hortalizas, verduras y legumbres, pero también en pescado azul, carnes magras y huevos.

Por último, recuerdan que, así como las dietas milagrosas no ayudan a bajar de peso, en el deporte también se necesita una práctica sostenida y progresiva.