La inauguración del 40 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) se ha visto marcada por las recientes inundaciones en la isla de Mallorca, y el fallecimiento de 13 personas, ya que de hecho la misma coincidía con el funeral celebrado en la ciudad por las víctimas. A este respecto, desde SEMERGEN se anunciaba que se realizará una donación a las víctimas por parte de la sociedad, por una dotación de unos 10.000 euros.

Se trata de un gesto importante teniendo en cuenta los 5.083 asistentes a esta cita, que ha batido récords de asistencia respecto a los congresos de habla hispana celebrados en España, tal y como afirmaba el presidente del Comité organizador, Fernando García Romanos. Por su parte, Ana Moyá, presidenta del Comité científico, aportaba otras cifras como las 4.499 comunicaciones ya recibidas, las 50 mesas, los 80 talleres y los más de 300 ponentes.

En cuanto a la intervención del presidente de SEMERGEN, José Luis Llisterri explicaba lo más relevante de este Congreso basándose en diferentes hashtags, entre los que destacaba ideas como el éxito de la convocatoria, la enhorabuena por la contribución de los participantes, la importancia de la investigación en Atención Primaria, la participación de casi el 40 por ciento de los residentes de Atención Primaria de España y, sobre todo, la necesidad de medidas urgentes para salvar el primer nivel asistencial. “El futuro de la AP en nuestro país, si queremos seguir manteniendo la calidad y asegurar la sostenibilidad del SNS, debe parecerse poco a la situación que tenemos actualmente”.  Un futuro lleno de nuevos retos, ya que el presidente recordaba que en un reciente estudio de The Lancet se estimaba que 2040 España será el país más longevo, pero eso supondrá que cerca del 50 por ciento de la población tendrá más de 55 años, con las complejidades para el Sistema Sanitario que eso supone.

En representación de la profesión, Serafín Romero, presidente de la OMC, insistía en el mensaje de que las cifras de este congreso demuestran que “podrán dudar de lo que decimos, pero difícilmente podrán dudar de lo que hacemos”. Es por ello que recordaba que uno de los temas pendientes es la recertificación y la validación periódica, que se abordó en el pasado Congreso nacional.  “Ha pasado un año, seguimos en la misma casilla, pero seguimos reivindicando ese desarrollo profesional, no hay que esperar que otros lo hagan por nosotros”.

Medidas tangibles

Como representante de la Administración balear, Patricia Gómez, consejera de Salud de Balares,  también dedicaba unas palabras a las víctimas de Mallorca, y a la labor tanto de la ciudadanía como de los profesionales sanitarios. Precisamente, explicaba que más allá de los titulares, “hay que ser coherentes con las decisiones políticas” en torno al sistema sanitario. Por ello, “cuando decimos que apostamos por la Atención Primaria, se tiene que traducir en que incrementemos el presupuesto”, cuestión que la consejera aseguraba se había realizado en su autonomía. Asimismo, Gómez aportaba que “hay que fomentar la participación, porque nuestras decisiones serás más acertadas si escuchamos a los expertos”.

De esta forma, la consejera se consideraba “una enamorada de la Atención Primaria”, y también de sus profesionales, que necesitan más incentivos “y no solo económicos”, aunque sí que pasen por mejores recursos. En primer lugar, por los propios recursos humanos “garantizando un número de profesionales adecuados”, ya que “sabemos que padecemos de un déficit de profesionales en todo el Estado”.  En segundo lugar, dotando de mejores estructuras y herramientas, “asegurando la introducción de nuevas tecnologías, cuidando los edificios, y creando nuevos centros que sean responsables con la sostenibilidad y el medio ambiente”, todo ello siempre “con la mirada en el medio y el largo plazo” y recordando que no solo se trata de aportar más recursos, sino de “desinvertir en lo innecesario e invertir en lo que realmente aporte valor”.