El estudio de seroprevalencia ENE-COVID, elaborado por el Ministerio Sanidad, junto al Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), el Instituto Nacional de Estadística (INE), con la colaboración de las comunidades autónomas, ha finalizado. La conclusión final del mismo es que el 5,2 por ciento de la población española ha padecido la COVID-19 y presenta anticuerpos IgG.

Cabe recordar que el objetivo de este estudio ENE-COVID era determinar la población que presenta anticuerpos frente al coronavirus por comunidades autónomas, provincias, edad y sexo.

Entre otras conclusiones, se ha determinado que, entre los profesionales sanitarios, presenta anticuerpos el 10 por ciento de los mismos. La cifra aes del 7,7 por ciento entre los que trabajan en residencias de ancianos.

Asimismo, existe bastante variabilidad geográfica en el porcentaje de seroprevalencia. Algunas provincias se sitúan en un 2-3 por ciento, mientras que otras superan al 10 por ciento.

En concreto, en Andalucía el 3 por ciento de la población presenta anticuerpos de COVID-19; en Aragón el 4,8 por ciento; en Asturias el 1,9 por ciento; en Baleares el 1,4 por ciento; en Canarias el 2,3 por ciento; en Cantabria el 3,7 por ciento; en Castilla y León el 7,8 por ciento; en Castilla-La Mancha el 9,6 por ciento; y en Cataluña el 5,9 por ciento.

Además, la tasa de seroprevalencia en la Comunidad Valenciana se sitúa en el 2,4 por ciento; en Extremadura en el 3,1 por ciento; en Galicia en el 1,9 por ciento; en Madrid en el 11,7 por ciento; en Murcia en el 1,6 por ciento; en Navarra en el 6,6 por ciento; en País Vasco en el 3,6 por ciento; en La Rioja en el 3,7 por ciento; en Ceuta en el 0,7 por ciento; y en Melilla en el 3,4 por ciento.

Población que ya no presenta anticuerpos

Otro de los datos destacados es que, de entre los resultados de la primera oleada a la tercera, el 14 por ciento se ha seronegativizado.  Es decir, que tuvieron anticuerpos y ya no los tienen. La “pérdida” de los anticuerpos fue más frecuente en personas que no habían tenido ningún síntoma (11 por ciento entre las rondas 1 y 2, con información más precisa). Por otra parte, es mucho menos frecuente en los participantes con una PCR positiva (0,5 por ciento) y en aquellos que describieron pérdida súbita del olfato o del gusto (2,6 por ciento).

Por otra parte, se ha observado una tasa global de seroconversión del 0,9 por ciento entre la ronda 1 y la ronda 2. Esto corresponde a personas que no tenían anticuerpos en la primera oleada y que los han desarrollado a lo largo del estudio al tener contacto con el virus. Este porcentaje algo menor (0,7 por ciento) entre la ronda 2 y la ronda 3. Estas cifras reflejan la “baja aparición” de nuevas infecciones tras el confinamiento.

Diferencias poblaciones en los anticuerpos

No se observan diferencias entre hombres y mujeres . En cuanto a la edad, la prevalencia de anticuerpos IgG anti SARS-CoV-2 es ligeramente menor en niños y adolescentes (alrededor del 3,5 por ciento), con escasas variaciones en adultos.

Asimismo, entre el 74 por ciento y el 89 por ciento de los participantes que referían haber tenido una PCR positiva al menos dos semanas antes del estudio se detectan anticuerpos IgG contra el coronavirus.

Entre las personas que refieren haber presentado síntomas compatibles con la enfermedad, la seroprevalencia aumenta con el número de síntomas. Esta es  particularmente alta en las personas que refieren pérdida súbita del olfato y/o del gusto (40-41 por ciento). Finalmente, se confirma que en torno a un 2,5 por ciento y un 2,8 por ciento de los participantes que no refieren ningún síntoma presentaron anticuerpos IgG. De esta forma se refuerza la existencia de infecciones asintomáticas.