Un 52 por ciento de los afectados por COVID persistente no tuvo acceso a realizar una PCR para su diagnóstico durante la primera ola o, cuando se les hizo, fue semanas después de su contagio, cuando ya no era posible que se detectara la enfermedad.

Se trata de la principal conclusión del estudio ‘La persistencia de síntomas de la COVID-19 y su diagnóstico en la primera ola de la pandemia en España‘. Este estudio ha sido publicado en el avance online de la Revista Medicina General y de Familia, y firmado por los doctores Pilar Rodríguez Ledo y Lorenzo Armenteros del Olmo, -en representación de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG)-, así como por Silvia Guerrero Caballero y Sonia Bilbao Fernández, como miembros del colectivo de afectados Long COVID ACTS.

Sus autores creen que se debe tener en cuenta esta circunstancia, especialmente por parte de la Administración, “en el reconocimiento de unos pacientes que aparecen en el limbo de esta pandemia y resultan los grandes olvidados de la misma”.

Encuesta

El estudio, basado en los resultados de la encuesta sobre COVID Persistente realizada por SEMG y Long COVID ACTS entre julio y octubre de 2020, apunta que muchos casos pudieron haber quedado sin el diagnóstico adecuado, etiquetados bajo la denominación de una “gripe rara”.

Posteriormente, fruto de la nueva situación y disponibilidad de acceso a PCR desde Atención Primaria, se realiza la PCR como prueba de seguimiento al 46,4% de la muestra de la encuesta, “aún a sabiendas de que no es la prueba indicada para el seguimiento semanas después de su contagio. Lógicamente su resultado, al menos en teoría, no debe ser indicativo de infección aguda por SARS-CoV-2”.

Afectados

A día de hoy los afectados que presentan persistencia de síntomas “siguen sin el reconocimiento adecuado, no figuran en ningún protocolo específico e, incluso, se cuestiona su afectación en función de las pruebas diagnósticas que muchas veces no se les realizaron, especialmente en la primera ola de esta pandemia en España”, según los autores.

Reconocimiento

Mientras los casos de contagio agudo se siguen produciendo, algunos pacientes (se estima que al menos un 10 por ciento de ellos) pueden presentar síntomas que persisten más allá de las 12 semanas, lo que se ha denominado Long COVID o COVID Persistente.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indicó que, aunque la mayoría de las personas con COVID-19 se recuperan y recobran su salud, algunos pacientes pueden tener síntomas que pueden durar semanas, o incluso meses, después de recuperarse de la enfermedad aguda. Este reconocimiento también llega a España a través de la actualización científica-técnica del Ministerio de Sanidad de 15 de enero de 2021, que dedica un apartado especial a esta forma de la enfermedad, de un modo diferenciado de las secuelas por la enfermedad aguda por la COVID-19 grave.

Al margen de este estudio, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) continúa trabajando junto a los colectivos autonómicos de afectados Long COVID ACTS para poder conseguir que este tipo de pacientes reciban la atención adecuada dentro del sistema sanitario español.