La crisis económica se ha vuelto a situar a la cabeza de los principales de España en el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de julio. Lo hace por delante del paro, que baja a la segunda posición, y del coronavirus, que se mantiene en la tercera plaza, aunque sube ligeramente. Pese a ello, este CIS vuelve a centrarse en múltiples cuestiones sobre la pandemia, como es la situación de los no vacunados.

En concreto, en el momento de efectuarse la encuesta, el 75,4 por ciento ya estaba vacunado. Del 24,5 por ciento que estaba pendiente de vacunarse, el 80,9 por ciento confiesa su firme convicción de hacerlo, frente al 10,5 por ciento que se mantenía reacio. Un 28,5 por ciento de estos  no vacunados y reacios a hacerlo argumenta que “no se fía de las vacunas”. Otro 16,9 por ciento teme los efectos secundarios. El resto o bien prefiere esperar a ver cómo funcionan (12 por ciento), por falta de garantías (7,6 por ciento) o no cree que sean eficaces (8,1 por ciento), entre otras razones.

No vacunados y atención sanitaria

Además de la percepción de los no vacunados, el CIS analiza la percepción sanitaria. La encuesta revela que el 71,2 por ciento no necesitó contactar con los servicios sanitarios por pensar causas relacionadas con el coronavirus. Otro 28,7 por ciento que sí tuvo que hacerlo en algún momento del último año.

De los que contactaron con los servicios sanitarios por sospecha de contagio, el 80 por ciento califica de buena o muy buena la atención recibida según el CIS.  Al 82,5 por ciento le realizaron la prueba del coronavirus y el 35,3 por ciento dio positivo y el 63,7 por ciento, negativo.

Concretamente, los meses de enero de 2021 (21,2 por ciento) y febrero de 2020 (17,9 por ciento) fueron en los que se registraron más consultas. En concreto, se dieron al médico habitual de Atención primaria (57,6 por ciento). Mucho menos al teléfono 900 que la comunidad puso para estos casos (15 por ciento) y muy poco a urgencias.