El 88 por ciento de los cardiólogos menores de 40 años ha prestado asistencia sanitaria directa a pacientes infectados por el SARS-CoV-2 entre marzo y julio de 2020. El 15 por ciento se ha contagiado por este tipo de coronavirus. Al 38 por ciento de estos especialistas se le consultó su opinión a la hora de ser reasignado en otras funciones distintas a las habituales. El 76 por ciento ha estado más de cuatro semanas en los servicios de atención a pacientes con COVID-19. Asimismo, cerca del 50 por ciento de estos cardiólogos jóvenes españoles se ha sentido solo durante la pandemia.

Son datos de una encuesta realizada a 349 cardiólogos menores de 40 años. La ha promovido el Grupo Jóvenes Cardiólogos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Los resultados se han recogido en el artículo ‘Impacto clínico, psicológico, formativo y profesional de la pandemia COVID-19 en los jóvenes cardiólogos españoles’. Este artículo se ha publicado en Revista Española de Cardiología (REC).

María Thiscal López Lluva, presidenta del Grupo Jóvenes Cardiólogos de la SEC, ha analizado los resultados. Según ha indicado, el 25 por ciento de los encuestados ha pensado en algún momento que su vida corría peligro. El 86 por ciento ha asegurado que no se sentía preparado psicológicamente para este tipo de atención. Del total, el 5 por ciento ha solicitado atención psicológica. Los motivos de esta baja asistencia han sido variados. Por una parte, el 73 por ciento de estos médicos ha pensado que no necesitaba la ayuda. El 12 por ciento ha considerado que no era útil, y otro 12 por ciento ha alegado la falta de tiempo. Finalmente, un 4 por ciento no ha pedido la asistencia psicológica “por vergüenza”.

Cardiólogos menores de 40 años

Según la encuesta, un 60 por ciento de los cardiólogos menores de 40 años ha cobrado menos durante los primeros meses de pandemia. El 28 por ciento no ha tenido cambios en su salario, y el 12 por ciento ha mejorado. López Lluva ha indicado que “en muchos hospitales, los jóvenes han dejado de hacer guardias de especialidad para hacer ‘turnos COVID’ con el consecuente detrimento salarial”. Asimismo, un 17 por ciento de los encuestados ha señalado que ha perdido alguna oportunidad laboral. También la posibilidad de participar en un proyecto de investigación o una beca de formación.

En cuanto a la formación, el 80 por ciento ha considerado necesario modificar el programa de los residentes de Cardiología de primer a cuarto año. El 61 por ciento ha dicho que debería rediseñarse el programa sin extender el periodo de residencia. El 39 por ciento, sin embargo, se ha mostrado partidario de prolongarlo.