El 87 por ciento de los médicos de Atención Primaria considera que el abordaje temprano del dolor crónico no oncológico (DCNO) es determinante para prevenir su cronificación. Son datos del Estudio EARLY, realizado por Grünenthal, y que ha contado con la participación de 334 profesionales de AP.

El estudio, cuyo objetivo es conocer la importancia de un diagnóstico y tratamiento temprano en el manejo del dolor crónico para evitar su cronificación, ha analizado diferentes aspectos sobre el manejo, la prevalencia, barreras y retos de la patología a los que se enfrentan los profesionales en la práctica clínica, ofreciendo una visión amplia sobre los mismos.

Cerca del 90 por ciento de los médicos de AP atiende a pacientes con DCNO y “todos los médicos entienden que el dolor es un componente importante en la calidad de vida de los pacientes y la prioridad de tratarlo en las primeras fases para evitar que se complique”, señala Luis García-Giralda Ruiz, médico de familia en el centro de salud Murcia Centro – San Juan de Murcia, y coordinador del estudio EARLY, junto con el doctor Alejandro Ortega, anestesiólogo de la Unidad de Dolor del Hospital Monográfico ASEPEYO en Coslada.

“Desde el momento que un paciente tiene dolor crónico le cambia radicalmente la vida, ya que pasa de ser un síntoma a una experiencia vital, tanto física como social. Por eso es tan importante empezar a trabajarlo desde el principio, reduciendo al máximo su percepción sin efectos secundarios”, apunta el experto.

No abordarlo de forma temprana supone la aparición de la sensibilización central (SC); de ahí que el 25 por ciento de los pacientes con DCNO presente signos de este fenómeno que hace referencia a cómo el organismo responde a nivel neuronal ante el dolor crónico. Aun así, el 53 por ciento de los participantes indicó que no consideraba el SC en su práctica clínica.

Para lograr el objetivo terapéutico, el tratamiento farmacológico desempeña un papel primordial. En este sentido, aclara García-Giralda, ante el DC son necesarios los fármacos de segundo y tercer nivel si se quiere atajar directamente el mecanismo de acción origen del mismo.

Pero, a la hora de realizar un abordaje integral, además de los aspectos farmacológicos, se tienen en cuenta las circunstancias sociales, familiares y laborales. Es por eso que, a partir de estos datos, el 90 por ciento de los participantes coincidió en adaptar el tratamiento a cada caso particular.

Sin embargo, a pesar de ello, solo entre el 26 y 50 por ciento de los pacientes llega a controlar de forma eficaz el DC con los medios actuales. Esto es debido, en parte, a la ausencia de guías clínicas que permitan realizar el seguimiento adecuado, ya que solo el 18 por ciento de los encuestados dispone de protocolos. Por este motivo, hasta el 55 por ciento de los pacientes acaba siendo derivado, lo que obstaculiza su seguimiento. “No todos los médicos tienen acceso fácil y rápido a una Unidad del Dolor (UD) para poder manejar a aquellos pacientes más complicados. Además, aunque consigan acceder a una UD, el paciente sigue estando con su médico de familia”, apunta el coordinador del informe.

El Estudio EARLY fue presentado en el taller “Importancia de un tratamiento en el dolor crónico”, en el marco del 41º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).