Las mujeres tratadas con fármacos para la epilepsia durante la gestación pueden tener un riesgo menor de que su hijo tenga retrasos en las habilidades lingüísticas si toman suplementos de ácido fólico antes del embarazo y durante las primeras etapas, según un estudio que se publica en la revista Neurology y que se ha llevado a cabo en la Universidad de Bergen, en Noruega.

Para llevar a cabo el trabajo, se analizaron los datos de 335 niños de madres con epilepsia que siguieron su tratamiento habitual durante la gestación y los de 104.222 niños de madres sin epilepsia. Los autores del trabajo, coordinado por Elisabeth Synnøve Nilsen Husebye, recuerdan que es importante mantener un tratamiento eficaz para la epilepsia durante el embarazo, ya que las convulsiones pueden causar daño al feto y a la madre.

Tras valorar los datos, se observó que los niños cuyas madres tomaron fármacos para la epilepsia mientras estaban embarazadas y no tomaron suplementos de ácido fólico tenían cuatro veces más probabilidades de tener retrasos en sus habilidades lingüísticas cuando tenían 18 meses de edad en comparación con los hijos de madres sin epilepsia cuyas madres no tomaron suplementos de ácido fólico. A los tres años, aquellos cuyas madres no tomaron suplementos tenían casi cinco veces más probabilidades de tener retrasos en el lenguaje en comparación con los hijos de madres sin epilepsia.

Antes y en el primer trimestre

Entre los niños cuyas madres tomaron ácido fólico, el 17 por ciento tuvieron retraso del lenguaje a los 18 meses, en comparación con el 11 por ciento en el grupo control. Los resultados siguieron siendo los mismos después de que los investigadores controlaron otros factores que podrían afectar a las habilidades del lenguaje, como el nivel de educación de los padres, el consumo de tabaco y alcohol durante el embarazo y la edad gestacional. “El efecto aparentemente protector de tomar suplementos de ácido fólico fue sorprendente. La mitad del riesgo de retrasos en el lenguaje a los 18 meses podría atribuirse a la falta de ácido fólico en los niños expuestos a medicamentos para la epilepsia, mientras que en los hijos de madres sin epilepsia solo el 6 por ciento del riesgo se relacionó con la falta de suplementos”, apuntan los autores de la investigación, quienes añaden que el periodo crítico para la administración de suplementos para prevenir retrasos en el lenguaje es de cuatro semanas antes del inicio del embarazo hasta el final del primer trimestre.

A la hora de valorar los resultados del trabajo hay que tener en cuenta que las habilidades lingüísticas fueron valoradas por los padres, no por un investigador.

Referencia:

Neurology DOI: