El principio activo edoxabán, comercializado como LIXIANA, es un anticoagulante oral de toma única diaria, inhibidor altamente selectivo, directo y reversible del factor Xa, uno de los metabolitos clave en la coagulación de la sangre, por lo que al inhibirse este factor provoca que la sangre sea más fluida porque se reduce la formación de trombina y se alarga el tiempo de coagulación reduciéndose el riesgo de formación de trombos.

Teniendo en cuenta que las enfermedades cerebro y cardiovasculares son la principal causa de muerte en Europa y en España, donde representan un 30 por ciento del total de defunciones, controlar mejor algunas de ellas como la Fibrilación Auricular no Valvular (FANV) resulta de suma prioridad. Como en la FA el corazón late irregularmente la sangre se puede aglomerar en las cámaras del corazón originando un mayor riesgo de formación de coágulos, que pueden romperse y trasladarse a otras partes del cuerpo, siendo especialmente grave si es a la cabeza, porque podrían dar lugar a un derrame cerebral; de hecho, las personas con arritmia tienen entre 3-5 veces mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, de modo que uno de cada cinco de estos accidentes cerebrovasculares se debe a la FA. Lejos de ser infrecuente, la FA es el tipo más común de arritmia cardíaca, con una prevalencia en España del 4,4 por ciento (estudio OFRECE) afectando a 1.025.000 españoles mayores de 40 años, aunque un 10 por ciento lo desconozca; de los 134000 ictus anuales, un 30 por ciento son causados por la FA. Y en Europa más de 6 millones sufrieron FA en 2014 y se estima que se duplicarán en 50 años.

Controlar la coagulación es clave

Con este panorama, evitar la coagulación es un elemento clave de salud. Y frente a los tradicionales anticoagulantes inhibidores de la vitamina K, como la warfarina, en nuestro sistema sanitario cada día se emplean más los anticoagulantes orales de acción directa (ACOD) como el edoxabán, que inhibe el factor Xa de la cascada de coagulación sanguínea y que está mostrándose como una alternativa eficaz, sólida y segura frente a los antagonistas de la vitamina K.

Precisamente en esta línea de expansión del uso de los ACOD, concretamente del edoxabán, la compañía Daiichi Sankyo ha presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) 2018, celebrado el 25 al 29 de agosto en la ciudad alemana de Múnich, con la participación de más de 30.000 cardiólogos de 150 países el mundo, los resultados de tres análisis de datos de 24.431 pacientes que están siendo tratados en clínica con este anticoagulante, que son el 87 por ciento del total que el estudio ETNA-AF se plantea realizar en 1.800 centros en 13 países, como muestra representativa de pacientes con factor de riesgo cardiovascular con FANV en el mundo de la atención sanitaria real.

“El estudio de edoxabán a través del programa ETNA-AF forma parte de EDOSURE, nuestro programa de investigación clínica que abarca más de 10 estudios y más de 100.000 pacientes de todo el mundo”, ha manifestado Hans Lanz, vicepresidente y responsable de Global Medical Affairs de Edoxabán.

Estudios para mejorar su utilización

Esperan que ETNA-AF proporcione información valiosa sobre la utilización, seguridad y eficacia de edoxabán en la práctica clínica diaria. Algo muy necesario porque actualmente ya está en el mercado en Japón, Estados Unidos, Corea del Sur, Hong Kong, Taiwán, Tailandia, Suiza, Reino Unido, Alemania, Irlanda, Holanda, Italia, España, Bélgica, Austria, Portugal, Canadá, y otros países europeos.

El programa global ETNA-AF (Tratamiento con Edoxabán en la práctica clínica en pacientes con fibrilación auricular no valvular) será la recopilación más extensa y exhaustiva sobre el uso, efectividad y seguridad de los anticoagulantes orales no antagonistas de la vitamina K (NACO) en pacientes con FANV o tromboembolismo venoso, porque recogerá finalmente registros regionales de 28.000 pacientes no preseleccionados en estudios no intervencionistas post-autorización durante cuatro años en Europa, y dos en Asia y Japón que reflejen las necesidades locales y regionales en la práctica clínica. Los datos armonizados, transformados e integrados en una única base de datos reflejarán la seguridad y eficacia de edoxabán.

Por su parte, el estudio ENGAGE AF- TIMI 48 (Eficacia de la anticoagulación con factor Xa de nueva generación en fibrilación auricular) ha sido realizado en 1.393 centros de 46 países y es un ensayo clínico global de fase 3, aleatorizado, doble ciego, de tres brazos, que compara edoxabán en una toma única diaria (de 60 o 30 mg, más una segunda de 15 que aún no está autorizada) con el anti-vitamina k warfarina en 21.105 pacientes con fibrilación. En el programa ETNA-AF los pacientes eran más viejos que los del programa ENGAGE AF-TIMI 48 pero presentaban menos factores de riesgo de accidentes cerebrovasculares y más frecuencia de fibrilaciones auriculares paroxísticas no valvulares. ETNA-AF reclutó una gran proporción de pacientes de alto riesgo, incluyendo aquellos que habían sufrido accidentes cerebrovasculares previamente, sangrados mayores, hemorragias intracraneales, pacientes de alto riesgo que constituyeron el 38.2 por ciento del total de sujetos reclutados en Europa.

Pacientes en Europa

El porcentaje de pacientes tratados con 60 mg y 30 mg de edoxabán diarios en una toma única en Europa fue de 76,7 por ciento y 23,3 por ciento respectivamente. La distribución de las dosis de 30 y 60 mg de edoxabán estaba relacionada con la distribución en los países correspondientes del ENGAGE AF-TIMI 48. Los datos demográficos de pacientes fueron similares a los del ENGAGE AF-TIMI 48 en la zona europea.

El segundo análisis, que informó sobre accidentes cerebrovasculares y riesgos de sangrado en el programa global ETNA-AF, mostró que en todas las regiones la población tenía un riesgo de accidentes cerebrovasculares más bajo y un riesgo más alto de sangrado que los registros obtenidos en los países correspondientes del estudio ENGAGE AF TIMI 48.

El tercer análisis, con uso de terapia antitrombótica previa al inicio de hacerlo con edoxabán en el programa global ETNA-AF, mostró que dos tercios de los pacientes no tenían experiencia con anticoagulantes antes de empezar con edoxabán, el 17,5 por ciento habían sido tratados antes con un antagonista de la vitamina K (VKA) y el 8.4 por ciento estaban siendo tratados con otro anticoagulante oral no antagonista de la vitamina K (NACO) antes de empezar con edoxabán.

En comparación a los países participantes en ENGAGE AF-TIMI 48, los pacientes reclutados en el programa ETNA-AF riesgos más bajos de accidentes cerebrovasculares, y más altos de hemorragias en FA”, ha subrayado Raffaele De Caterina, profesor de Cardiología y director del Instituto de Cardiología en la Universidad G. d’Annunzio, de Chieti, Italia. “Lo que puede indicar un cambio de los médicos para tratar pacientes que tienen un riesgo más alto de sangrado mayor, reflejando una evolución en el uso de los nuevos anticoagulantes orales. Así, basándonos en la ENGAGE AF-TIMI 48, que incluye pacientes con riesgo de accidentes cerebrovasculares de moderado a alto, los datos proporcionan evidencia en el mundo real sobre el uso de edoxabán para pacientes con riesgo bajo de derrames cerebrales”, ha concluido el experto.

Siendo tan delicado el todo lo referente a la coagulación, Daiichi Sankyo se ha comprometido a ampliar la base de evidencias científicas con edoxabán en un amplio espectro de condiciones cardiovasculares, tipo de pacientes y situaciones clínicas de FA y TEV, en programas de desarrollo clínico de edoxabán como EDOSURE que incluye más de 10 ECA (ensayos controlados aleatorios) en más de 100.000 pacientes del mundo.

La meta es generar el mayor número posible de datos clínicos posible del mundo real de la atención sanitaria con respecto a su uso en poblaciones con FA y TEV. Todo ello con el objetivo de proporcionar a los médicos y pacientes de todo el mundo una mayor garantía en el tratamiento de estas enfermedades y en el uso de edoxabán.