Vortioxetina es el primer fármaco de una nueva generación de antidepresivos con un innovador mecanismo de acción multimodal. Este antidepresivo ha demostrado su eficacia en el tratamiento de los síntomas cognitivos de la depresión, que afectan al funcionamiento y a la productividad del paciente, tales como dificultades de atención y concentración, de memoria, de toma de decisiones y planificación. De esta forma,  vortioxetina resulta un tratamiento útil en la depresión en adultos y ancianos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la disfagia afecta a una de cada cuatro personas mayores de 70 años y a más del 90 por ciento de pacientes con enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson o parálisis cerebral. Es por ello que, hasta ahora, estos pacientes no eran capaces de seguir el tratamiento.

Con este objetivo, desde el mes de mayo vortioxetina ya está disponible en formato gotas. En concreto, está disponible en cinco presentaciones y dos formatos. Brintellix en comprimidos orales: en dosis de 5mg, 10mg, 15mg y 20mg, todas ellas con 28 comprimidos; y brintellix gotas: un único envase que permite disponer de todas las dosis. Una gota equivale a 1mg de brintellix.

Sobre este lanzamiento, Susana Gómez-Lus, directora médica de Lundbeck, explica que “nuestro compromiso con los pacientes con depresión nos ha llevado a desarrollar esta nueva presentación farmacéutica de vortioxetina, con el fin de dar respuesta a algunas necesidades todavía no cubiertas y a contribuir a mejorar el cumplimiento terapéutico en personas mayores y aquellas que padecen depresión y otras enfermedades neurológicas”.

Por último, a diferencia de los ISRS o los IRSN, vortioxetina es la única molécula diseñada para inhibir la recaptación de serotonina y modular la actividad receptorial. Asimismo, el mecanismo de acción multimodal de vortioxetina influye también en la baja incidencia de efectos adversos y en el perfil de tolerabilidad y seguridad favorable.