El Observatorio Complutense ANTICIPA-COVID19 de Infecciones Emergentes ha aportado nuevos datos sobre la infectividad por COVID-19, advirtiendo de un aumento de casos. En concreto, los contagios por COVID-19 han pasado de una tasa de 800 casos (el pasado 3 de octubre) a los 1.900 positivos por 100.000 habitantes actuales. Esta brusca elevación de la infectividad recuerda los incrementos abruptos detectados en el inicio de los dos grandes últimas olas. Es por ello que los expertos anticipan que estas cifras podrían anticipar el inicio de una nueva ola.

Los expertos recuerdan que no hay que olvidar la eventual aparición de nuevas cepas de virus. Por ello, en la incertidumbre de si el estado actual de inmunidad sigue protegiéndonos de todas ellas, se recomienda más que nunca mantener la vigilancia. Especialmente, en lo que se refiere a la adecuada ventilación de los espacios públicos y el uso de mascarillas. Más aún en situaciones de alta densidad de ocupación de espacios cerrados.

Inicio de una nueva ola

Cabe recordar que en el pasado mes de diciembre de 2021 se pasó en una sola semana desde los 300 casos por 100.000 habitantes hasta los 4.600. Esto anticipó lo que posteriormente se confirmó como una nueva ola. Esta estuvo marcada por la irrupción de la variante Ómicron de coronavirus. Asimismo, fue el aviso de una gran ola de infectividad asociada a esta variante, en las primeras semanas de 2022.

Después, en los meses de marzo-abril de 2022, COVID-LOT daba una infectividad estable en torno a los 700-800 casos por 100.000 habitantes. En solo una semana, a finales de abril, se pasó a los 1.300 casos, iniciando un aumento sostenido advertía de una nueva ola que llevó a alcanzar la mayor tasa de infectividad conocida por COVID. Esta fue superior a los 5.000 casos por 100.000 a 14 días, en la primera semana de julio. Esta gran ola COVID de antes del verano se atribuyó a la particular capacidad infectiva de las variantes Ómicron BA.4 y BA.