El cáncer de labios es un tumor maligno que se localiza en la mucosa y semimucosa labial, lo que conocemos como bermellón. Es un tumor relativamente frecuente, ya que afecta a 0,8 personas por cada 100.000 habitantes, siendo más habitual en varones de más de 50 años. Si bien es cierto que en los primeros momentos este tipo de tumor suele estar localizado, existe un riesgo elevado de metástasis a los ganglios linfáticos si no se diagnostica a tiempo.

Dependiendo del tamaño y el tiempo de demora en el diagnóstico, la supervivencia oscila entre un 95% en estadio inicial, y un 45% si ya presenta metástasis en ganglios. Por este motivo, es muy importante estar alerta ante cualquier síntoma que nos haga sospechar. Al estar localizado en una zona muy visible suele ser sencillo detectarlo, ya que “inicialmente aparece una pequeña erosión o herida que no cura con el paso de las semanas y, más adelante, se convierte en nódulo o masa dura en el bermellón y por debajo”, advierte el doctor Alberto Conde Taboada, jefe del Servicio de Dermatología de MD Anderson Cancer Center Madrid.

Sol y tabaco, efecto multiplicador del cáncer de labios

Los labios son posiblemente la zona más sensible de nuestro rostro, y más aún en verano, por este motivo, el doctor Conde apunta que es vital usar protección solar. “Hay barras de labios y sticks labiales con protección que podemos usar cuando vayamos a estar expuestos al sol”. La gran mayoría de tumores aparecen en el labio inferior porque es donde da más el sol y es típico en personas que pasan mucho tiempo continuado al sol, como agricultores, navegantes, etc.

Además, el consumo de tabaco de cualquier tipo, incluidos cigarrillos, puros, pipas, tabaco de mascar, entre otros, es también un factor de riesgo importante, y “los dos factores juntos, sol y tabaco, tienen un efecto multiplicador”, advierte.

Por lo tanto, dejar de consumir tabaco, utilizar protección solar con un factor de protección de al menos 30, incluso en los días nublados, evitar el sol durante las horas centrales del día y no utilizar cámaras de bronceado, son recomendaciones que pueden ayudarnos a evitar el cáncer de labios.

Tratamiento en función del estadio del tumor

En cuanto al tratamiento del cáncer de labios, depende del estadio del tumor. Si este es de bajo riesgo, la cirugía suele ser curativa y, en principio, bastaría con este tipo de abordaje para su cura, seguido de revisiones periódicas y una correcta prevención para evitar que pueda volver a aparecer.

Por el contrario, si existen factores de riesgo, como pueden ser el tamaño del tumor o la invasión de nervios o vasos sanguíneos, suele tratarse con cirugía y, posteriormente, las sesiones de radioterapia recomendadas en cada caso.

Bulos o falsos mitos del cáncer de labios

 Si bien es cierto que siempre existen ciertos bulos o mitos falsos en torno al cáncer, el de labios no se queda exento de ello. Tener los labios más finos o más gruesos no influye de ninguna manera en el tratamiento de este tipo de tumor, ya que “el tamaño del labio no va a determinar cómo será el abordaje terapéutico”, aclara el jefe del Servicio de Dermatología de MD Anderson Madrid.

Asimismo, el bulo de los pintalabios que contienen cierta cantidad de plomo y que puede provocar cáncer de labios, “fue un tema recurrente durante años que, finalmente se demostró que era falso”, concluye el doctor.