La Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) y en colaboración con Laboratorios Vilardell, en el Día Mundial del cáncer de Páncreas ha activado una nueva oleada de la campaña “Cuídate x 5”. Esta pretende concienciar sobre el cáncer de páncreas, ahondando en la importancia del diagnóstico precoz y la prevención. El cáncer de páncreas es más frecuente en hombres y aumenta el riesgo a partir de los 60 años. Sin embargo, debido a la ausencia de síntomas en sus inicios, suele diagnosticarse en fases avanzadas.

De esta forma, a pesar de que se desconocen las causas exactas del cáncer de páncreas se han identificado varios factores de riesgo. Estos son algunos como el tabaco, alcohol, obesidad, diabetes, antecedentes personales de pancreatitis crónica, mutaciones genéticas adquiridas, grupo sanguíneo, la edad (aumenta el riesgo a partir de los 60 años) o el sexo (más frecuente en hombres que en mujeres).

Diagnóstico y tratamiento de cáncer de páncreas

Hay varias pruebas que diagnostican el cáncer de páncreas o que dan a conocer la extensión del mismo. La analítica es una prueba complementaria en caso de que exista la sospecha para estudiar algunas enzimas hepáticas o marcadores. Estas pueden ayudar al diagnóstico de sospecha. La principal prueba radiológica es la Tomografía Computarizada o scanner. Estas opciones de tratamientos en este tipo de cáncer son las cirugías, la quimioterapia, y, en ocasiones, la radioterapia.

Normalmente se intercalan entre ellas, existiendo varias combinaciones posibles. Se decidirá según la ubicación del tumor, tamaño, extensión. También si hay ganglios afectados o metástasis, afectación de vasos sanguíneos, la edad o la patología asociada muestra si existe tumor, su extensión y si hay metástasis. Para la detección de tumores de menor tamaño o de ganglios linfáticos afectados se procede a realizar una ecoendoscopia que permite tomar biopsias del tumor. Y la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) se utiliza para examinar los conductos biliares y pancreáticos.

Las opciones de tratamientos en este tipo de cáncer son las cirugías, la quimioterapia, y en ocasiones la radioterapia. Normalmente se intercalan entre ellas, existiendo varias combinaciones posibles. Se decidirá según la ubicación del tumor, tamaño, extensión, si hay ganglios afectados o metástasis, afectación de vasos sanguíneos, la edad o la patología asociada.