Un estudio histórico sobre cómo el cannabis afecta la capacidad para conducir ha demostrado que el cannabidiol (CBD), un componente del cannabis que ahora se usa ampliamente con fines médicos, no perjudica la conducción, mientras que cantidades moderadas del principal componente intoxicante tetrahidrocannabinol (THC) producen un deterioro leve de la conducción que dura hasta a cuatro horas.

El estudio, dirigido por la Iniciativa Lambert para la Terapéutica de Cannabinoides, de la Universidad de Sydney, en Austrialia, y realizado en la Universidad de Maastricht, en los Países Bajos, Se publica en el ‘Journal of the American Medical Association’.

El autor principal, el doctor Thomas Arkell, explica que «estos hallazgos indican por primera vez que el CBD, cuando se administra sin THC, no afecta la capacidad de un sujeto para conducir. Esa es una gran noticia para quienes usan o consideran un tratamiento con productos a base de CBD».

Ha habido un crecimiento sustancial en el tratamiento médico con productos relacionados con el cannabis distintos países de todo el mundo. Esto incluye un uso cada vez mayor de productos que contienen CBD para afecciones como la epilepsia, la ansiedad, el dolor crónico y las adicciones. Muchos productos disponibles actualmente también contienen una mezcla de THC y CBD.

La investigación involucró a personas que inhalaron cannabis vaporizado que contenía diferentes mezclas de THC y CBD, y luego condujeron 100 kilómetros en condiciones controladas en carreteras públicas, tanto 40 minutos como cuatro horas después. El cannabis que contiene principalmente CBD no afectó la conducción, mientras que el cannabis que contenía THC, o una mezcla de THC / CBD, causó un deterioro leve medido a los 40 minutos más tarde, pero no después de cuatro horas.

«Con las leyes sobre el cannabis que cambian a nivel mundial, las jurisdicciones están lidiando con el problema de la conducción bajo los efectos del cannabis –recuerda el Arkell–. Estos resultados brindan información muy necesaria sobre la magnitud y la duración del deterioro causado por diferentes tipos de cannabis y pueden ayudar a orientar la seguridad vial política no solo en Australia sino en todo el mundo».

«La seguridad vial es una preocupación primordial –añade–. Estos resultados deberían permitir leyes y regulaciones basadas en evidencia para las personas que reciben cannabis medicinal».

El director académico de la Iniciativa Lambert, profesor Iain McGregor, resalta que estudiar los efectos del cannabis en la conducción con tanta precisión en el contexto del mundo real «es increíblemente importante. Los resultados deberían tranquilizar a las personas que utilizan productos que solo contienen CBD de que es muy probable que conduzcan con seguridad, al tiempo que ayudan a los pacientes que utilizan productos con THC dominante a comprender la duración del deterioro».

En el estudio se dio a 26 participantes sanos cuatro tipos diferentes de cannabis en un orden aleatorio para vaporizar en cuatro ocasiones distintas. Luego, se evaluó el rendimiento de conducción de cada participante en la carretera en condiciones del mundo real a lo largo de un tramo de 100 kilómetros de la vía pública en un automóvil de control dual con un instructor de manejo presente.

Las pruebas se realizaron en la Universidad de Maastricht utilizando una prueba científica bien establecida que mide la desviación estándar de la posición del vehículo (SDLP), un índice de cambio de carril, desviación y corrección excesiva. El SDLP aumenta bajo la influencia del alcohol y ansiolíticos.

Los participantes vaporizaron cannabis que contenía principalmente THC, principalmente CBD, THC y CBD en combinación, o cannabis placebo (sin componentes activos). La cantidad de THC vaporizada por los participantes fue suficiente para provocar una fuerte sensación de intoxicación.

Para probar cómo los diferentes tipos de cannabis afectan la conducción, los participantes completaron dos pruebas de manejo en carretera de una hora que comenzaron a los 40 minutos y a las cuatro horas después de inhalar cannabis vaporizado.

El profesor McGregor resalta que «con las actitudes rápidamente cambiantes hacia el uso médico y no médico del cannabis, conducir bajo la influencia del cannabis está emergiendo como un problema de salud pública importante y algo controvertido. Si bien algunos estudios anteriores han analizado los efectos del cannabis en la conducción, la mayoría se han centrado en el cannabis fumado que contiene solo THC (no CBD) y no han cuantificado con precisión la duración del deterioro».

A modo de conclusión, destaca que «este es el primer estudio que ilustra la falta de efectos del CBD en la conducción y también proporciona una indicación clara de la duración del deterioro del THC».