España se sitúa en el rango inferior en la disponibilidad de cardiólogos entre los países europeos con servicios nacionales de salud. Actualmente trabajan entre 2.200 y 2.300 en el SNS, equivalente a una tasa de 5,7-6 cardiólogos por 100.000 habitantes. El objetivo sería crecer moderadamente (un 10 por ciento), siempre que el SNS incremente su eficiencia. El número de residentes actual (alrededor de 165 plazas/año) asegura la tasa de reposición necesaria para subvenir a las necesidades previstas en los próximos diez años.

La Cardiología es una especialidad “masculinizada”, con más del 63 por ciento de varones, y una edad media de 46 años. En relación con la vinculación laboral, el 51 por ciento de los especialistas tienen plaza en propiedad, el 11 por ciento también la tienen, pero como contratados laborales fijos, y un 38 por ciento estarían en la categoría de no fijos. Son datos de la encuesta RECALCAR 2018, llevada a cabo en el marco de los trabajos realizados para el proyecto “El Cardiólogo y la Cardiología del futuro”, informe de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) que recoge la situación actual de la asistencia y de la profesión y plantean medidas de cara al futuro.

Las propuestas del proyecto, cuyas conclusiones fueron presentadas recientemente en el marco del Congreso de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), se centran en cinco aspectos destacados por su interés: la asistencia cardiológica en los sistemas público y privado, la recertificación y reevaluación de competencias profesionales, las subespecialidades, y la formación y competencias del cardiólogo.

Estas y otras temáticas han sido expuestas este jueves en Madrid por varios coordinadores de subcomités y grupos de trabajo del citado informe. El acto ha tenido lugar en la Casa del Corazón, y ha estado moderado por Manuel Anguita, presidente de la SEC y Ángel Cequier, presidente electo de la misma.

Sistema sanitario

La Sociedad Española de Cardiología alerta de que el Sistema Nacional de Salud no será sostenible si no se produce un cambio radical en el actual modelo sanitario. El sistema sanitario, tanto público como privado, “se enfrenta a una serie de desafíos muy importantes y es nuestra obligación como profesionales y como sociedad científica intentar contribuir a que este sistema se mantenga y la asistencia mejore”, señala Anguita. De ahí la importancia de analizar la Cardiología y observar cómo deberá enfrentarse al futuro.

En el ámbito público se va a producir una tensión entre recursos y necesidades de financiación. “Esa tensión solo se puede resolver mediante dos acciones: el control del gasto, que es la desarrollada por las Administraciones públicas, y el aumento de la eficiencia, “por la que debe de apostar la SEC y los profesionales”. Así lo puso de manifiesto al analizar la visión general de nuestro sistema sanitario público Francisco Javier Elola, de la Secretaría Técnica del proyecto y director de Elola Consultores. Tras observar la actual situación del sistema, se plantean una serie de conclusiones, como integrar la salud poblacional o la necesidad de incorporar a todos los agentes en la mejora de la asistencia cardiovascular, “mediante alianzas entre la SEC con el resto de agentes, SEMI, AP, pacientes, etc”. También, impulsando las reformas organizativas y de gestión, que no deberán ser uniformes, sino de abajo a arriba, evaluándolas y escalando aquellas que sean exitosas. Es preciso además formar para el cambio tanto en competencias profesionales como en pensamiento crítico, colaboración, comunicación y creatividad. Por último, investigar, digitalizar para conocer y mejorar e innovar; “y sobre todo, guiarse por la ética del profesionalismo”.

Francisco Rodríguez Rodrigo, del Hospital de Madrid Montepríncipe, habló en representación del subcomité “Ámbito de la Cardiología privada”, y recordó el perfil del cardiólogo en ese sistema según datos recabados mediante una encuesta, concluyendo la constatación de un incremento progresivo de la actividad cardiológica en el sector privado en la vertiente de asistencia, docencia e investigación con un cambio claro del modelo hospitalario antiguo abierto al cerrado. Igualmente, se ha registrado un notable nivel de satisfacción, aunque se solicitan mejoras retributivas y mayor implementación de contratos laborales, y por último, se sugiere la creación de un registro/plataforma en la SEC de los cardiólogos con actividad privada que permita una mayor integración en protocolos asistenciales, acreditaciones e investigación científica y relaciones con la industria farmacéutica.

Competencias

El actual marco en el que se desenvuelve la Cardiología exige la adquisición de nuevos conocimientos y habilidades, algunos pertenecientes a otras áreas. La especialidad como disciplina ha cambiado, ha evolucionado debido al avance en el conocimiento y en los recursos tecnológicos y al evidenciarse que el cardiólogo necesita trabajar en colaboración con otras disciplinas médicas. Pero estos cambios necesarios a nivel formativo también se deben a que ha variado el perfil de los pacientes, por lo que es necesario modificar tanto las competencias del especialista como la formación. Así lo puso de manifiesto durante su intervención Joaquín J. Alonso, del Hospital Universitario de Getafe (Madrid) y coordinador del subcomité “Competencias profesionales y formación”, entre cuyas conclusiones destacó la percepción de que ya se están produciendo cambios al respecto que darán lugar a un cardiólogo del futuro diferente en muchos aspectos al actual. Serán muy importantes las competencias subespecializadas y las afines, así como la potenciación del cardiólogo clínico o general. En relación con la formación, la percepción del modelo actual parece agotado y con necesidades de cambio. Además, hay una propuesta clara de nuevo programa formativo basado en las competencias, y existen aún dudas si ese nuevo cardiólogo lo será o no sobre un programa troncal.

Subespecialidades

Juan José Gómez Doblas, del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria de Málaga y vocal representante de las Sociedades Filiales de la SEC, centró su exposición en las “Subespecialidades y fellows”, subcomité coordinado por él en el proyecto. Considera el experto que la Cardiología está evolucionando hacia las subespecialidades, y estas necesitan formación; “es ahí donde está la figura del felow, por lo que están íntimamente relacionados”. Existe, además, la relación de la formación básica de los felows con el cardiólogo clínico, que a su vez, tiene relación con todas las subespecialidades como integrador entre ellas. “Por eso en el documento se lleva a cabo una importante reflexión sobre el rol del cardiólogo clínico dentro de un mundo de la Cardiología muy subespecializado”. Entre las posibles subespecialidades, están la hemodinámica, arritmias, insuficiencia cardiaca y trasplante cardiaco, imagen cardiaca, cuidados cardiacos agudos, cardiopatías congénitas del adulto, en cardiología pediátrica y en estimulación cardiaca.

En cuanto a los “fellows”, aquellos profesionales, ya cardiólogos, que desean especializarse en una de las subespecialidades, existe cierta problemática tanto a nivel de accesibilidad, financiación, evaluación o situación legal en la mayoría de los centros, al no existir una reglamentación clara y homogénea. En este sentido, el documento recoge una serie de propuestas elaboradas por el Grupo de Trabajo.

 La mujer cardióloga

Antonia Sambola, del Hospital Universitario Vall d’Hebron y coordinadora del Grupo de Trabajo de Mujeres de la SEC, analizó la situación de la mujer cardióloga y la brecha de género en la especialidad. Tras comparar los resultados de diferentes estudios y encuestas, se observa que en España las mujeres tienen una mayor representatividad en la Cardiología que en otros países. A nivel autonómico, Aragón y Navarra son las comunidades con más paridad hombres/mujeres, y Castilla La Mancha, Murcia, Extremadura y Canarias las que menos. Por otro lado, las cardiólogas son más jóvenes y se dedican más a subespecialidades menos invasivas y más clínicas, y a medida que se asciende en la jerarquía asistencial y académica, la representatividad de las mujeres desciende, siendo especialmente baja entre los jefes de Servicio y los profesores titulares. El papel activo de las instituciones es clave para el cambio en estas desigualdades de género injustificadas.

En relación con la “Enfermería en Cardiología”, la coordinadora de este Subcomité, Concepción Fernández, del Hospital Clínico Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, se refirió en su intervención a la evolución de la formación de la profesión, al rol enfermero, a su método de trabajo, y a la influencia del sistema sanitario en el desarrollo de la disciplina enfermera; también, a la situación actual de la especialidad, entre otras cuestiones.

Recertificación

Respecto a la recertificación, entendida como los requerimientos introducidos por las sociedades científicas para que el médico especialista pueda mantener su categoría de miembro especialista a lo largo de los años, Iñaki Lekuona, del Hospital Galdakao Usansolo (Galdácano-Vizcaya) y tesorero de la SEC, resumió los principales aspectos del proceso: necesidad de implementar una plataforma “on line” y un certificado de Validación periódica de la Colegiación (OMC), la aportación de las pruebas, una mínima estructura administrativa, y la formación de un Comité de Acreditación. La certificación se llevaría a cabo cada seis años con carácter obligatorio y el Comité sería elegido por el Ejecutivo cada dos años.

El proyecto

El documento “El Cardiólogo y la Cardiología del futuro” consta de más de 200 páginas y en él han colaborado unos 60 profesionales. Tras su elaboración, se pretende que pueda traducirse en acciones prácticas, matiza Anguita, por lo que “será presentado a las autoridades y gestores sanitarios, al tiempo que se continuará trabajando para mejorar la Cardiología, la asistencia sanitaria en patología cardiovascular e intentar contribuir desde el punto de vista de la SEC y de los profesionales al sostenimiento y mejora del sistema sanitario español”.

La metodología del proyecto ha incluido la creación de un comité ejecutivo y cinco grupos de trabajo, liderados por un miembro del comité ejecutivo e integrado por expertos propuestos por las Áreas de Conocimiento y las Secciones Científicas. Los análisis y propuestas elaborados por estos grupos de trabajo requieren la evaluación de un comité externo, formado por personalidades relevantes y expertas en cada tema, no solo cardiólogos, y serán integrados en un “libro blanco” de la Cardiología en España por el comité ejecutivo del proyecto. El documento está disponible en la web de la Sociedad Española de Cardiología: https://secardiologia.es/