Los médicos autónomos con consultas privadas se encuentran en una compleja situación, tanto en lo que respecta a la protección de su salud, como en su situación económica. Pese a no contar con un número mínimo de pacientes, debido a la situación de confinamiento, no han podido ni pueden cesar en su actividad, al ser considerada esta como esencial, por lo que no están autorizados a acogerse a medidas que se estiman necesarias para paliar su delicada situación financiera tanto de tipo laboral como de ayudas económicas. Por otra parte, tanto ellos como su personal al cargo no siempre disponen de las medidas de protección necesarias para llevar a cabo su actividad con seguridad.

Ante esta situación, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), Serafín Romero, ha enviado sendas cartas a los ministros de Sanidad, Salvador Illa, y Economía, Nadia Calviño, en las que expone la difícil situación de los médicos autónomos de ejercicio privado de la Medicina en sus consultas privadas.

En ambas cartas se asegura que “los médicos autónomos están viviendo esta situación de pandemia con una doble preocupación: tanto la de su seguridad para evitar el contagio y su transmisión como la de su economía, prácticamente sin ingresos,  mientras que continúan siendo imprescindibles para las Compañías Aseguradoras, en cuyo cuadro médico figuran, con el fin de estar en situación de atender las necesidades urgentes de los pacientes con cobertura sanitaria privada o mutual, así como poder colaborar con el sistema público si este le reclamara”.

De esta forma, desde el CGCOM apuntan “la necesidad de mantener durante la crisis de COVID-19 la capacidad de atención de la medicina privada y que esta crisis sanitaria no suponga el cese de actividad de los médicos autónomos del sector privado actualmente abocados a una situación de indefensión ante la importante disminución de ingresos y poder mantener una parte del sistema nacional de salud, que a buen seguro va a ser necesario durante esta crisis sanitaria y mucho más después para su vuelta a la normalidad”.

Por todo ello, estas cartas solicitan “la desaparición de estas barreras discriminatorias regulándose, sin diferencia alguna, el que los médicos autónomos puedan acogerse a todas las medidas dictadas para colectivos afectados por el estado de alerta, y fuerza mayor, con cese de actividad, como ERTEs, ayudas, subvenciones, líneas de financiación, etc., en igualdad de condiciones que el resto de las empresas, pymes y particulares”.