La atención médica a distancia es un verdadero acto médico que completa la actuación presencial del médico y como tal, se debe regir por lo establecido en el Código Deontológico. Así lo ha querido recordar el CGCOM en un nuevo comunicado.  De esta forma, ante algunos anuncios publicitarios, advierte de los servicios de Telemedicina que no cumplen el Código Deontológico.

En concreto, insisten en que los servicios de Telemedicina que no cuentan con los avales necesarios constituyen una banalización de la asistencia sanitaria. Por ello es tan importante avanzar en su regulación. En caso contrario, estos pueden amenazar la seguridad de los pacientes. Especialmente,  si no certifican, entre otras exigencias mínimas, la habilitación del médico. Igualmente, la historia clínica debe identificar al responsable del proceso asistencial.

Publicidad de los servicios de Telemedicina

En este sentido, la atención de los pacientes debe correr a cargo de médicos titulados colegiados. Estos deben estar identificados explícitamente en cada acto. Por ello, la empresa debe disponer de la relación de médicos responsables y encargados de atender los servicios ofertados.

Toda la actividad realizada sobre un paciente debe quedar reflejada en la historia clínica, incorporada a un sistema de información que cumpla con las garantías precisas y que pueda ser consultado en caso necesario. En este sentido, es obligado asegurar la confidencialidad y la intimidad del paciente. Es una prioridad proteger la privacidad en la relación médico-paciente.

Asimismo, recuerdan que los profesionales que intervengan en la asistencia son los titulares de las consecuencias legales y deontológicas que se produzcan como resultado de sus actos.

El CGCOM recuerda también algunas claves importantes respecto a la publicidad de servicios de Telemedicina. Esta debe estar sometida a un control y un seguimiento por parte de las autoridades sanitarias. Todo con el fin de velar por el cumplimiento de las exigencias y salvaguardar la salud de los ciudadanos.