El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) ha solicitado al Gobierno del Estado el reconocimiento de los riesgos de la profesión médica y, en su caso, la “declaración de profesión de riesgo de los médicos”. Para ello, se basa en “la siniestralidad en el sector, la penosidad, peligrosidad y toxicidad de las condiciones de trabajo, así como la incidencia en los procesos de incapacidad laboral que genera, y los requerimientos exigidos para el desarrollo de su labor sanitaria”.

Serafín Romero, presidente del Consejo, ha trasladado esta petición a los líderes de los partidos mayoritarios Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Casado (PP), Santiago Abascal (VOX), Pablo Iglesias (Unidas Podemos) e Inés Arrimadas (Ciudadanos). La misma solicitud fue dirigida hace un mes a Salvador Illa, ministro de Sanidad, y Yolanda Díaz, ministra de Trabajo. En la petición se explica “la incidencia del riesgo que tiene en la profesión médica, precisamente por el hecho mismo de ejercerla”.

Asimismo, el CGCOM ha dirigido esta petición a Rosa Romero, presidenta de las Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, y a Modesto Pose, presidente de la Comisión de Sanidad del Senado, y al resto de personas que forman parte de ambas Comisiones.

Serafín Romero, presidente del Consejo, ha argumentado en esta petición que “agentes infecciosos son compañeros habituales del médico en su trabajo, algunos de los cuales acechan en el contagio, con riesgos y gravedad en distintos niveles, pero siempre presentes”.

Conductas agresivas

Además, los profesionales están “sometidos a conductas agresivas de sus propios pacientes o personas relacionadas con los mismos que, como consecuencia de toda esta evolución, enmarcada en un sustancial cambio de actitud, de mayor exigencia de calidad y cantidad de prestaciones asistenciales hoy no pueden ya solo solicitar, sino exigir como derecho, en una situación palmaria de indefensión personal e institucional del médico”.

En el comunicado, el presidente del CGCOM ha explicado que “la Medicina ha pasado de magia a ciencia y de arte a técnica”. “La relación entre el médico y el paciente no descansa tanto en la confianza o en la habilidad del médico, sino en su experiencia y capacidad de trabajo, que desarrolla, además, en un medio más tecnificado y especializado. El médico se enfrenta a múltiples agentes lesivos en su diaria dedicación, como los agentes físicos o químicos o las radiaciones (ionizantes y no ionizantes), todos ellos atentatorios de su integridad personal”.

Sin discusión

El máximo responsable de la Organización Médica Colegial ha lamentado que, en esta evolución, la profesión médica “sigue sin ser reconocida como una profesión de riesgo, con carácter general, como los son otras por su simple titularidad, cuando lo es, sin discusión, en las múltiples circunstancias del ejercicio de su profesión, y no solo en el desempeño de actividades humanitarias en países deprimidos, en contacto con enfermedades infecciosas y escasez de medios para combatirlas, que incrementan exponencialmente su riesgo”.

Serafín Romero ha hablado del “ejemplo de entrega, y riesgo” al que se enfrenta diariamente la profesión médica en la actual situación de pandemia por la COVID-19”. También ha recordado que desde el primer fallecimiento de un profesional sanitario, registrado en marzo, se ha producido el contagio del 12% de los trabajadores por la citada dedicación. Precisamente el Gobierno ha aprobado un Real Decreto-ley en el que se incluye