El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) ha elaborado casos prácticos sobre la base de la publicación ‘El Buen Quehacer del Médico’. Se trata de diversas situaciones a las que se pueden enfrentar los clínicos con relativa frecuencia, y que permiten focalizar el análisis del buen y mal quehacer a través de una serie de situaciones, preguntas y discusiones articuladas en diversas etapas.

El Buen Quehacer del Médico está inspirado en parte en el Good Medical Practice del General Medical Council británico, y tiene como objetivo servir de instrumento a los médicos para alcanzar una conducta irreprochable y una actitud acorde con las expectativas de la sociedad.

Para lograrlo, el manual proporciona referencias éticas, deontológicas y legales para que los médicos, con su competencia, responsabilidad y ética, identifiquen esos principios y valores en cada circunstancia concreta.

Serafín Romero, presidente del CGCOM, ha comentado que hace una década los Colegios de Médicos se plantearon la necesidad de “renovar el contrato social inherente al entorno de la representación de la profesión médica”. Entonces se pusieron en marcha tres líneas de acción: redefinir el concepto de profesionalismo médico, la actualización del Código de Deontología Médica y el proceso de Validación Periódica de la Colegiación (VPC).

Para el presidente del CGCOM, “estos tres hitos programáticos se convirtieron en una realidad, tanto que a día de hoy estamos inmersos en una nueva actualización del Código Deontológico, con temas que despiertan un gran debate político, profesional y social”.

“Las recomendaciones del BQM quieren aportar elementos de reflexión para una mejor comprensión de la actuación de la práctica médica, aunque, desgraciadamente, no ofrecen siempre la solución a los problemas diarios que se presentan tanto en la práctica asistencial como en las actividades, docentes, investigadoras y de gestión”, ha señalado Joan Monés, coordinador del Grupo de Trabajo del Buen Quehacer del Médico (BQM).

Arcadi Gual, director del Sistema Español de Acreditación de la Formación Médica Continuada (SEAFORMEC),  ha puesto de relieve la importancia de la formación en las competencias transversales que, en muchas ocasiones, por no pertenecer a una especialidad concreta, se quedan sin que nadie se ocupe de promocionar su formación. Los casos prácticos del BQM, en forma de viñetas que ha realizado la Dra. Mónica Lalanda, “ofrecen una posibilidad única de formación en valores. De forma sencilla, de fácil lectura, van apareciendo una serie de situaciones que hacen reflexionar al profesional que quiera desarrollar este tipo de formación”, añade Gual.

Casos prácticos

Un problema de botellón

¿Qué debe hacer un médico ante un caso de un chico de 15 años que llega bebido a Urgencias, pero que en su historial no consta que tenga ningún problema con la bebida? Pese a que se recupera con normalidad, ¿se lo debe comunicar a sus padres? Este es uno de los asuntos que aborda uno de los casos. La médica hace constar en la historia clínica la visita realizada y, dado que el médico de AP del paciente llega a las 8 h. de la mañana, decide esperar a hablar con él para decidir si se informa o no a los padres. http://bqm.ffomc.org/caso_1/caso_1.html

Una desafortunada caída

La siguiente situación expone el caso de un médico que recibe una llamada que le comunica que un familiar ha sufrido una caída. Se persona en el hospital donde está ingresada, accede a la historia clínica y cuestiona la manera de proceder del médico que está atendiendo a su tía. Dado su estatus profesional (adjunto/residente) y en un ambiente de camaradería es natural que el médico cuyo familiar ha sufrido la caída dé su opinión crítica a la médica residente acerca de la decisión clínica de su colega. http://bqm.ffomc.org/caso_2/caso_2.html

Cierto olor a whisky

Otra situación que analizan es la de un facultativo que percibe problemas relacionados con el alcohol en un compañero. Se trata de dos médicos que trabajan juntos desde hace años. Sin embargo, tras ver diversos detalles que acrecientan su preocupación, decide comunicárselo al Jefe del Servicio. http://bqm.ffomc.org/caso_3/caso_3.html

Mucha espera para un TAC decisivo

El cuarto caso práctico aborda cómo vive el médico el retraso en una prueba diagnóstica de un paciente. Es una mujer fumadora de 52 años que sangra durante varios días. Aunque las pruebas no revelan nada importante, dado el historial de la paciente, el médico le manda un TAC. Tres meses después vuelve a consulta y todavía no le han realizado la prueba. A pesar de que le preocupa el retraso, la actuación del médico ha sido correcta. Ha solicitado las pruebas complementarias necesarias para alcanzar un diagnóstico más exacto y lo ha hecho con la prioridad adecuada a la situación clínica estable de la paciente. No hay motivo por el que él deba preocuparse en este momento. http://bqm.ffomc.org/caso_4/caso_4.html