El grupo de investigación dirigido por Azucena Esparís Ogando, que está incluido en el CIBER de Cáncer (CIBERONC), y en el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), ha publicado un nuevo avance. En el mismo una nueva vía para tratar el adenocarcinoma de pulmón.

A pesar de los avances en las estrategias de tratamiento con la incorporación de fármacos dirigidos e inmunoterapia, el cáncer de pulmón no tiene un buen pronóstico. Especialmente, particularmente en las etapas metastásicas avanzadas. En este sentido, comprender la respuesta celular ante determinados estímulos es fundamental para diseñar nuevas estrategias terapéuticas en multitud de enfermedades.

En concreto, este grupo de investigación varios años trabajando en la vía de señalización de la proteína ERK5. Así, ha descrito cómo la activación de esta vía provocaba adenocarcinoma de pulmón. “Concluimos que esta ruta podría ser importante en la fisiopatología del cáncer de pulmón. Estos resultados los obtuvimos trabajando con ratones transgénicos, a los que les implantamos una forma activa de la quinasa MEK5, que activa a ERK5. A partir de estos resultados decidimos analizar el impacto de esta ruta en cáncer de pulmón humano”.

Nueva vía para tratar el adenocarcinoma de pulmón

Tras identificar la importancia de esta ruta en la respuesta de los pacientes con adenocarcinoma de pulmón, se prosiguió con el desarrollo de estudios genéticos y farmacológicos. Estos estaban encaminados a determinar si el ataque de esta ruta podría tener efectos beneficiosos desde el punto de vista terapéutico.

Mediante los últimos estudios se comprobó que la inhibición de ERK5 o de MEK5,  con herramientas de edición genética y mediante fármacos específicos dirigidos a bloquearlas, impide el crecimiento del tumor. Además de ello, favorece la acción antitumoral de tratamientos que se utilizan actualmente en la clínica para abordar este tipo de cáncer, como la quimioterapia con cisplatino.

Por lo tanto, según Esparís el estudio de esta ruta molecular abre puertas a una mejor clasificación de los pacientes con cáncer de pulmón. También nuevas alternativas de tratamientos antitumorales más efectivos en un futuro”.