Después de haber pasado esta ola de la pandemia por coronavirus, el Sistema Nacional de Salud no atraviesa su mejor momento. Lo dicen cifras como el aumento de la lista de espera quirúrgica, que crece hasta los más de 700.000 pacientes. Todo ello en un momento en el que los profesionales están agotados y en el que además es necesario reforzar la Sanidad para mejorar el control de una posible segunda ola. Es por ello que expertos del Círculo de la Sanidad han debatido sobre la necesidad de dotar al SNS de los recursos materiales y humanos necesarios para la nueva normalidad.

“Hablamos de volver a la nueva normalidad en muchos ámbitos, pero se menciona menos de lo que se debería el ir retomando un funcionamiento lo más normal posible de la Sanidad española”, asegura el presidente del Círculo de la Sanidad, Ángel Puente. Para ello, el primer paso debe ser dotar de un mayor presupuesto a la Sanidad, “teniendo en cuenta de manera prioritaria a la Atención Primaria, que es la clave de bóveda en la lucha contra la COVID-19 en esta nueva etapa en la que nos encontramos”, puntualizaba el experto.

Medidas económicas

Otra cuestión a señalar eran las carencias que teníamos como país en nuestro sistema sanitario en lo que a reservas de materiales de protección se refiere. Para revertir esta situación, en el debate se apeló a las administraciones para que se refuerce la industria sanitaria española y europea, tanto en la producción de materiales como en la prestación de servicios.

Para el Círculo de la Sanidad, otra medida importante para la competitividad de la industria sanitaria y que, al mismo tiempo redundaría en beneficio del sistema sanitario y de los pacientes,  en esta nueva normalidad, sería la reducción del IVA sanitario: “En la actualidad, con la pandemia, se aprobó hasta este verano una exención temporal del IVA de los productos de protección personal, pero desde luego, sería un error gravísimo que cuando este plazo venza volvamos a gravar muchos productos al 21 por ciento, como si fueran bienes de lujo. No pedimos que se aplique un IVA del 0 por ciento, pero si tipos reducidos (4 o 10 por ciento de forma permanente), y que esta decisión no solo afecte a los productos, sino también a servicios tan importantes como la limpieza de hospitales, la seguridad, mantenimiento, electromedicina, logística de almacenes, restauración, y el transporte de sangre, entre otros muchos, ahora al 21 por ciento”.

Asimismo, el Círculo de la Sanidad resalta la relevancia de la colaboración público-privada en esta nueva etapa. “Algo sobre lo que existían prejuicios muchas veces infundados y que, como se ha puesto de relieve, funciona y da resultados”. En este punto, destaca que esta colaboración será esencial para la vuelta a la normalidad y paliar problemas como el incremento de listas de espera que se ha producido en los últimos meses, “al haberse tenido que volcar, lógicamente, casi todos los esfuerzos en atender la COVID-19 y a pacientes con otras patologías realmente graves”, concluyeron los expertos.