La miocarditis es una patología del corazón cuyos síntomas y signos son muy similares a los de un infarto de miocardio. Sin embargo, no existe ninguna prueba no invasiva capaz de diferenciar entre ambas patologías. Por ello en la gran mayoría de casos es necesario realizar un cateterismo urgente (prueba invasiva) para poder diagnosticar correctamente al paciente.  Ahora, gracias a investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), es posible identificar el primer biomarcador en sangre para la miocarditis.

En concreto, se trata de un nuevo microARN (miR-721 homólogo humano) en sangre exclusivamente en pacientes con miocarditis aguda. Este hallazgo permite un diagnóstico preciso y no invasivo de la miocarditis con tan solo una gota de sangre.

El hallazgo del miR-721 tuvo lugar en el plasma de ratones con miocarditis autoinmune y viral. Este miRNA es sintetizado por las células autoinmunes Th17 que reconocen antígenos cardiacos derivados de proteínas como la alpha-miosina. Estas atacan el miocardio, siendo responsables en gran medida de la fisiopatología de la enfermedad

Repercusiones en la miocarditis

Los resultados de esta investigación ya están disponibles en la revista The New England Journal of Medicine. El mismo está liderado por Pilar Martín. “Nuestro hallazgo puede convertirse en una nueva herramienta útil en la práctica clínica”.

Actualmente, el diagnóstico de la miocarditis continúa siendo un reto. La disponibilidad de un marcador sensible y específico de inflamación aguda miocárdica podría tener un gran impacto clínico en la mejora del diagnóstico de miocarditis aguda en general. También en el diagnóstico precoz en particular, subrayan los investigadores.

Valentín Fuster, Director General del CNIC,  añade que los resultados tienen una gran relevancia. No obstante, este es primer marcador en sangre que presenta una alta sensibilidad y especificidad (superior al 90 por ciento) para diagnosticar miocarditis. Todo ello permite discriminar a los pacientes con esta enfermedad de otros con diferentes miocardiopatías. Por ejemplo, el infarto agudo de miocardio y también de otras enfermedades inflamatorias de origen autoinmune.

Estudios futuros con el biomarcador evaluarán su potencial para predecir el riesgo a corto y largo plazo. También como monitorizar la persistencia de inflamación miocárdica y el riesgo de recurrencias, de progresión clínica o de remodelado ventricular adverso.