El pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves la Ley Orgánica para la regulación de la Eutanasia. El Senado la aprobó la semana pasada con algunos cambios en el texto en el dictamen de la Comisión de Justicia, a la que pertenece esta norma.

La normativa entrará en vigor a los tres meses de publicarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Su contenido establece que la eutanasia se podrá llevar a cabo a pacientes que los soliciten y que se encuentren en un contexto de “padecimiento grave, crónico e imposibilitante o enfermedad grave e incurable, causantes de un sufrimiento intolerable”.

Este paciente deberá tener nacionalidad española, residencia legal o certificado de empadronamiento que acredite un tiempo de permanencia en territorio español superior a 12 meses. También debe certificar su mayoría de edad y “ser capaz y consciente en el momento de la solicitud”.

Doble petición por escrito

Sobre el proceso, la ley indica que, si el paciente está consciente, debe solicitar la eutanasia dos veces por escrito (o por otro medio que deje constancia si no puede escribir) en dos documentos separados por 15 días, haciendo patente que no es “resultado de ninguna presión externa”.

Después de la primera solicitud, el médico responsable informará al paciente sobre su diagnóstico, posibilidades terapéuticas y resultados esperables, así como sobre posibles cuidados paliativos, asegurándose de que comprende la información que se le facilita”. Tras ello, el paciente deberá confirmar su intención.

Aún así, después de la segunda solicitud debe haber una nueva reunión entre ambos. Será este médico quien autorizará el proceso, antes, tiene que pedir la opinión de un facultativo formado en el “ámbito de las patologías que padece el paciente” pero que no sea de su “mismo equipo del médico”. Asimismo, la comisión de evaluación autonómica (cuya formación está especificada también en la norma) deberá elegir a dos expertos (uno de ellos jurista) que evalúen el caso.

Ambos expertos deben de estar de acuerdo en su decisión, ya que, de lo contrario, será el pleno de la comisión quien la tome. Del mismo modo, este texto recoge que los profesionales sanitarios directamente implicados en esta prestación “podrán ejercer su derecho a la objeción de conciencia”, un reparo que “deberá manifestarse anticipadamente y por escrito”.

Agradecimiento de Carolina Darias

Carolina Darias, ministra de Sanidad, ha agradecido antes de la votación el trabajo realizado por todos los grupos parlamentarios. Ha resaltado que se avanza en el reconocimiento de los derechos de los ciudadanos y hacia una “sociedad más humana y justa”.

“Hoy es un día importante para las personas que se encuentran en una situación de grave padecimiento. Hoy damos un paso más en el camino de progreso iniciado con la presidencia de Pedro Sánchez hacia una sociedad más justa, más decente y que se preocupa por evitar el sufrimiento de todos sus miembros”, ha dicho Darias, para recordar que la aprobación de la eutanasia responde a una demanda “muy importante” de la sociedad española.

Reacciones a la Ley Orgánica para la regulación de la Eutanasia

Asimismo, María Luisa Carcedo, diputada del Grupo Parlamentario del PSOE,  impulsora del desarrollo de la ley, ha felicitado que el Congreso haya “cogido el testigo” de las personas enfermas que llevan “años” pidiendo la regulación de la eutanasia. Esta normativa establece que la persona decida “con libertad” cuando puede hacer uso de este “derecho”. La exministra de Sanidad ha recordado que el derecho a la vida va “ligado” a la dignidad humana y a la integridad física y moral.

Rechazo de Vox y PP

La ley ha sido rechazada por el Grupo Parlamentario de Vox, en palabras de Lourdes Monasterio. Esta formación ha anunciado la presentación de un recurso ante el Tribunal Constitucional. Asimismo, hasta que no se emita la sentencia, Vox solicitará la paralización de la normativa. “Le haremos frente y, más pronto que tarde, ganaremos y daremos esperanza a quien la ha perdido y, así, protegeremos la vida a todos los españoles”, ha dicho. A su juicio, se ha implantado “la cultura del descarte y de la muerte”. “La vida no puede estar a disposición de los poderes públicos. Hoy decimos adiós a más de 20 siglos de cultura a favor de la vida y adiós al constitucionalismo moderno. Por tanto, se trata del fracaso de una civilización”, ha dicho.

En la misma línea se ha manifestado José Ignacio Echániz, diputado del Grupo Parlamentario del PP, en contra de la Ley Orgánica para la regulación de la Eutanasia. En su opinión, la ley de eutanasia es un “atentado” al respeto a la vida y dignidad humana y un “acto antimédico”. Ha condenado la creación de una “lista negra” de sanitarios objetores de conciencia, ya que es un “insulto” a estos profesionales. “Se trata de un chantaje intolerable”, ha reprochado el exconsejero de Sanidad de Castilla-La Mancha. Echániz ha considerado una “irreponsabilidad” que se haya aprobado en España la ley de eutanasia sin haber desarrollado antes los “indispensables y raquíticos” cuidados paliativos. “A partir de hoy los más frágiles tienen motivos para el miedo, desasosiego y desconfianza”.

Total garantía

Joseba Andoni Agirretxea, diputado del PNV, ha hablado del fin de “un proceso largo y complejo sobre la consecución de un derecho y no de una obligación”. Ha deseado que “nadie” tenga que recurrir a este derecho pero, si lo necesita, que pueda hacerlo con “total garantía”. “No hay nada peor que no poder vivir por no poder morir”, ha añadido.

Iñaki Ruiz de Pinedo, diputado de EH Bildu, ha indicado que el desarrollo de esta normativa la convertirá “en un poder”. “La aprobación de esta norma se ha debido a las familias y a las personas afectadas”, ha dicho.

En su intervención, Rosa María Medel, portavoz de Unidas Podemos en materia de Sanidad, ha criticado que esta sea “perseguida” por la ultraderecha. Su “pensamiento totalitario no respeta los derechos”. “Como la ultraderecha con rabiosamente intolerantes, llenan su discurso de odio o amenazan desde el escaño que lo ilegalizarán cuando gobiernen. Su intolerancia lleva a tal extremo que quieren imponer a los otros cómo hay que morir”.

Por su parte, Sara Giménez, diputada del Grupo Parlamentario de Ciudadanos, ha definido la ley como “garantista” con la voluntad del paciente. Se trata de  un “hito histórico” que refuerza el compromiso del Congreso con las libertades de los ciudadanos. “Hoy los españoles tienen un nuevo derecho”, ha añadido.

Asimismo, Carolina Telechea, portavoz de Justicia de Esquerra Republicana (ERC) en el Congreso, ha comentado que esta norma “no obliga a nadie”. “Ya basta que los partidos de la derecha autoritaria manipulen a la opinión pública con mentiras. La ley no crea ningún derecho, sino que reconoce el derecho a una muerte digna”, ha añadido.