El Congreso de los Diputados ha aprobado este martes la toma en consideración de la ley de eutanasia impulsada por el PSOE. Con esta iniciativa, los socialistas quieren regular esta práctica e incluirla como una prestación más en la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud (SNS), así como garantizar la labor de los médicos ante estos casos, permitiendo que los profesionales que lo deseen puedan apelar a la objeción de conciencia para no realizar esta práctica.

El objetivo de la ley es facilitar el derecho a morir a las personas con enfermedad o discapacidad grave que no tengan más opciones de tratamiento y que quieran voluntariamente, y con informes médicos, acabar con su vida.

El texto había sido tomado en consideración en la Cámara baja en dos ocasiones anteriores, si bien su tramitación decayó en ambos casos por la convocatoria de elecciones, primero en abril de 2019 y después en noviembre de ese mismo año.

La aprobación de este martes se ha llevado a cabo con el único voto en contra de PP y Vox y la abstención del representante de Teruel Existe, Tomás Guitarte, y del diputado de ERC Joan Capdevilla.

Como fecha probable para que la ley esté aprobada, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha apuntado al mes de junio. “La tramitación es la que es, los plazos son los que son, pero en todo caso, vamos a hacer todos los esfuerzos para que se haga con todas las garantías, pero con la mayor brevedad posible”, ha señalado.

”Ahorro’ y ‘máquina de matar’

Durante el debate de tramitación de la ley, el PP ha acusado al PSOE de legislar basándose en “dos casos mediáticos” y con una actitud “oscurantista” y “sin garantías” por ser “de dudosa constitucionalidad”. Como alternativa, los populares han defendido una ley de cuidados paliativos que, según han explicado, sirve para “extender de forma universal” el acceso de los pacientes a estos tratamientos y que permite al Estado “eliminar el dolor” y “no a la persona” de la sociedad. Su portavoz en el debate, José Ignacio Echániz, ha acusado a los socialistas de buscar con esta iniciativa el “ahorro” en materia de Sanidad y pensiones que supone no mantener con vida a una persona en esta situación.

En este punto, Vox ha coincidido con el PP, y su portavoz de Sanidad, Lourdes Méndez, ha manifestado que “como no saben cómo hacer un sistema sostenible, entonces los enfermos crónicos deben ser eliminados”. Ha apuntado también que esta ley socialista “obliga” al Estado a “quitar la vida a quien lo pida”, y quiere “convertir en buenos” a aquellos facultativos que realicen esta práctica. A juicio de Méndez, el PSOE quiere convertir al Estado “en una máquina de matar”, a los médicos “en cómplices y verdugos” y “deteriorar los lazos familiares y la relación entre médico y paciente”.

Consenso social, según Illa

Momentos antes de iniciarse el debate en el Congreso de los Diputados, el ministro de Sanidad recordaba que en la sociedad existe un “amplísimo consenso” para regular este “derecho”. A través de un vídeo colgado en su perfil de Twitter, Illa ha destacado la importancia de que se vaya a reconocer que la eutanasia es un “derecho” que puede ser ejercicio con “todas las garantías” y con la “debida atención” por parte de los profesionales que trabajan en la sanidad pública.

Según ha señalado, con esta normativa, los sanitarios van a poder ver “clarificado” su marco de actuación. “Es un día muy importante porque se va a reconocer un derecho sobre el que hay un amplísimo consenso social y una demanda alta de que sea reconocido”, ha recalcado el ministro.