El consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, ha relativizado los datos de las listas de espera, que ha afirmado que en la comunidad autónoma no son "significativos", aunque ha admitido que hay que "atacar las demoras más intensamente" en consultas y pruebas diagnósticas toda vez que en el ámbito quirúrgico han tenido una reducción "relevante".

Sáez Aguado se ha explicado así en el Pleno de las Cortes en respuesta a la portavoz socialista de Sanidad, Mercedes Martín Juárez, quien ha preguntado por las medidas a tomar antes de finalizar el año para atajar las listas de espera de consultas con especialistas y pruebas diagnósticas.

El consejero, tras enumerar diferentes iniciativas que llevan a cabo, ha aclarado que no hay una medida "fantástica" para dos meses, sino que se trabaja en este año pero también para mejorar la situación en 2018 y en 2019, aunque las cifras de Castilla y León no son "especialmente significativas" si se tiene en cuenta que las listas de espera son un problema común al conjunto de la sanidad española.

En este contexto, ha recordado, frente a las críticas y las cifras que ha aportado el PSOE, que "la otra realidad" refleja que muchas personas, más de 6.000 han recibido atención en las unidades de diagnóstico rápido en menos de 72 horas.

Además, el titular de Sanidad ha concretado que se trabaja en diferentes líneas, una de ellas potenciar estas unidades de diagnóstico rápido, pero también otras cuestiones como mejorar el registro de consultas y pruebas, incorporar prioridades clínicas a las indicaciones de médicos especialistas, reducir las consultas y pruebas que hay que suprimir por ausencia del paciente o cambios o la inversión en mejoras tecnológicas.

Por su parte, Mercedes Martín ha llamado a la "alerta máxima" ante las cifras de las listas de espera y ha pedido al consejero que "acepte" que hay un "antes y un después" de los "recortes", a lo que son sensibles las listas.

La procuradora socialistas ha indicado que en 2011 52.000 enfermos esperaban una consulta de especialista y en junio de 2017 son más de 129.000, mientras que cuando se habla de pruebas diagnósticas, las cifras son de 2.300 y 19.300 personas, respectivamente.

Así, ha criticado que estas cifras aumentan mientras la Consejería "prioriza" y ha asegurado que no hay "excusas ni justificación" y, a su juicio, se trata de la "demostración" del "fracaso" y de que son "incapaces" de solucionar el problema. "Es una barrera infranqueable", ha dicho la procuradora socialista, quien considera que ya tendrían que haber tomado medidas como incrementar las plantillas, hacer más contratos o adquirir medios técnicos y poner "todo el potencial" del sistema a "pleno rendimiento".