El último análisis sobre el sector industrial en España realizado por el Consejo Económico y Social emite una serie de recomendaciones para que las Administraciones Públicas realicen una decidida apuesta por un modelo productivo basado en la I+D. El informe, titulado ‘La Industria en España: Propuestas para su desarrollo‘, propone una serie de medidas que giran en torno a crear una nueva estrategia para la I+D, que pasan fundamentalmente por “incrementar la inversión pública y privada en este terreno para converger con la media europea”, según reza el informe.

Asimismo, el Consejo Económico y Social destaca que el desarrollo industrial debe basarse en gran parte sobre los sectores actuales y por tanto considera necesario el desarrollo de nuevos productos y negocios en esos sectores, fomentando para ello la I+D+i y trabajando en cooperación con otras empresas y con centros tecnológicos y universidades.

La inversión de la industria farmacéutica

Ante esta información del Consejo Económico y Social, desde Farmaindustria han querido poner de manifiesto que la apuesta por la I+D es para la industria farmacéutica un aspecto esencial para poder seguir descubriendo y desarrollando nuevos fármacos. De hecho, actualmente el sector farmacéutico invierte en I+D en España casi el doble de recursos que el aeronáutico y casi cinco veces más que el informático/electrónico, y es el sector industrial que más invierte en I+D. En total esto supone un 20 por ciento del gasto total empresarial industrial en I+D.

Concretamente, según la última Encuesta de Actividades de I+D de Farmaindustria, el sector invirtió en 2017 en España un total de 1.147 millones de euros en I+D, el máximo histórico de esta industria, que supone además un 5,7 por ciento más respecto al año anterior.

En línea con lo expuesto con el Consejo Económico y Social, del total de esos 1.147 millones de inversión en I+D, casi la mitad, el 47,2 por ciento (542,1 millones), correspondió a proyectos de investigación desarrollados en colaboración con hospitales y centros públicos y privados de investigación (extramuros), capítulo que creció casi un 10 por ciento en un año y que consolida a la industria farmacéutica en el principal movilizador del tejido investigador en España, y en especial de la investigación pública.