Un total de 408 investigadores y académicos de 51 nacionalidades recibirán las subvenciones del Consejo Europeo de Investigación, tal y como ha dado a conocer el comisionado europeo de Investigación, Ciencia e Innovación, Carlos Moedas.

En concreto, con este fin, de destinarán un total de 621 millones de euros,  para una amplia gama de temas, incluido el estudio de cómo los alimentos forestales podrían proporcionar una solución al hambre en el mundo; evaluar la intensidad, frecuencia y distribución de los niveles extremos del mar en Europa; investigar cómo las compañías tecnológicas venden sus productos y buscan la confianza de los consumidores; o desentrañar las habilidades de supervivencia de los organismos unicelulares. De esta forma,  pese al diverso origen de los investigadores, el desarrollo se los proyectos se concentrará  en 24 países, para albergar el mayor número de proyectos.

A este respecto, el presidente del Consejo Europeo de Investigación (ERC en sus siglas en inglés),  Jean-Pierre Bourguignon, exponía que “el número de nacionalidades nos recuerda que la ciencia no conoce fronteras y que el talento se encuentra en todas partes. Es esencial que, para su futuro desarrollo exitoso, la Unión Europea siga atrayendo y apoyando a investigadores destacados de todo el mundo. En el ERC estamos orgullosos de contribuir a este objetivo al apoyar a algunos de los talentos científicos creativos más atrevidos”.

La participación española

En este contexto, respecto a la participación española, destaca el proyecto del español Alberto Elosegui-Artola, para el que el Consejo Europeo de Investigación destinará un total de 1,5 millones de euros  durante 5 años.  La investigación se centrará en explicar nuevos detalles de cómo se ven afectadas las células por su entorno y se desarrollará en el Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales CIC biomaGUNE, en su ciudad natal de San Sebastián.

En concreto, Elosegui-Artola, que inició su carrera en la ingeniería mecánica y biomédica, tiene como objetivo averiguar qué mecanismos biofísicos y moleculares que las células utilizan para sentir los cambios en su entorno y cómo reaccionan ante ellos. Inicialmente se centrará en el tejido mamario y el cáncer.

“Los investigadores necesitan libertad y apoyo para seguir su curiosidad científica si queremos encontrar respuestas a los desafíos más difíciles de nuestra era y nuestro futuro. Esta es la fortaleza de las subvenciones que la UE proporciona a través del Consejo Europeo de Investigación: una oportunidad para que los científicos destacados persigan sus ideas más atrevidas”, concluía Carlos Moedas.