Intensivistas del Grupo de Trabajo de Cuidados Intensivos Cardiológicos y RCP de la SEMICYUC han realizado la primera gran Encuesta sobre la situación de la electroestimulación cardíaca en las UCI de España. Esta se ha publicado en la revista ‘Medicina Intensiva‘ y refleja una gran actividad dentro de la estimulación cardiaca en los centros implantadores. De hecho, afirma que el consumo de marcapasos en España está en aumento. Este ha pasado de 745,8 unidades por millón de habitantes en 2012 a las 825 del año pasado.

También destaca que de las unidades implantadoras que participaron en la Encuesta, un 78 por ciento implantan marcapasos. Algo menos de la mitad colocaron más de 100 marcapasos solo en 2018 (45,7 por ciento). Más de la mitad gestionaron ese mismo año más de 400 citas anuales. La estimulación secuencial bicameral fue el modo de estimulación más utilizado.

Aumento del consumo de marcapasos

En cuanto a los motivos de este aumento del consumo de marcapasos, los expertos señalan que puede haber favorecido que los intensivistas se hayan responsabilizado de prestar un servicio cada vez más necesario. Así, los intensivistas, junto a otros servicios, son responsables del implante de los marcapasos y de los chequeos posteriores. Además del de los desfibriladores automáticos implantables y los dispositivos de resincronización cardíaca.

Los investigadores añaden que las UCI de España cuentan con la competencia y capacidad para atender a los pacientes con patologías relacionadas con los marcapasos. Todo mediante protocolos específicos. El estudio ha puesto de manifiesto que la electroestimulación está más que afianzada en la cartera de servicio. A este respecto, los resultados han superado incluso las expectativas más favorables en cuanto a volumen de implantes y consultas. Especialmente, mostrando un considerable nivel de complejidad asistencia.

Los datos del estudio servirán también para completar el Registro MAMI (Marcapasos en Medicina Intensiva) de la SEMICYUC, que celebra este 2020 su 25 aniversario.