Un nuevo  trabajo del grupo de Biomarcadores y Metabolómica Nutricional de los Alimentos, de la Universidad de Barcelona (UB), pertenecientes al CIBER de Fragilidad y Envejecimiento (CIBERFES), concluye que una dieta rica en productos de origen vegetal disminuye el riesgo de deterioro cognitivo en personas mayores.

En concreto, los investigadores han encontrado una asociación protectora entre los metabolitos derivados del productos de origen vegetal . Estos son algunos como cacao, café, setas, vino tinto y alimentos ricos en polifenoles. Por otra parte, identificaron un rol perjudicial de los edulcorantes artificiales.

Esta investigación se ha llevado a cabo en personas de más de 65 años a las que se ha seguido durante 12 años. En concreto, en dos ciudades de las regiones francesas de Burdeos y Dijon. El estudio está disponible en la revista Molecular Nutrition and Food Research.

Según el mismo, el análisis de las muestras plasmáticas indicó que ciertos metabolitos de nuestro día a día están relacionados con la progresión de este deterioro. Y, por lo tanto, con la demencia. De esta forma, el estudio de la relación entre el deterioro cognitivo, el metabolismo de la microbiota, el de los alimentos de origen vegetal y el metabolismo endógeno es imprescindible para la elaboración de estrategias preventivas y terapéuticas que ayuden a cuidar la salud cognitiva.

Productos de origen vegetal y artificial

Para evaluar el deterioro cognitivo se realizaron cinco pruebas neuropsicológicas. Por otra parte, el metaboloma circulante relacionado con los alimentos y derivado de la microbiota se ha estudiado en pacientes sin demencia. En concreto,  al inicio del estudio de casos y controles a lo largo de 12 años. Todo ello sometiendo muestras de suero a análisis metabolómicos cuantitativos a gran escala.

Así, el trabajo encontraba una asociación protectora entre los metabolitos derivados del cacao, café, setas, vino tinto, el metabolismo microbiano de los alimentos ricos en polifenoles (como manzana, cacao, té verde, arándanos, naranjas o granada) y el deterioro cognitivo en personas mayores.

Asimismo, se identificó que la 2-furoilglicina, y la 3-methylxantina, biomarcadores del consumo de café y cacao presentaban un papel protector. Sin embargo, la sacarina, derivada del consumo de edulcorantes artificiales, presentaba un rol perjudicial.